Por Elízabeth Romero
La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, advirtió que el 2012 empieza para los nicaragüenses “con situaciones alarmantes, con síntomas de una descomposición en el aspecto económico y político”.
El alza a la energía eléctrica consideró “es un golpe al derecho a un nivel de vida adecuado de la población. El tener acceso a la luz hace posible el derecho a un nivel de vida adecuado, y al incrementarse la tarifa de la luz es un golpe para la economía”, dijo.
La defensora de los derechos humanos criticó que el alza en el servicio de energía no afecta a los empresarios o a los productores, sino a la población en general, porque los primeros trasladan el incremento de los costos a la población.
“Es la población la que va a sufrir ese efecto devastador”, dijo Núñez, quien recordó que en el país hay un alto procentaje de trabajadores en el sector informal de la economía. “Es un doble golpe, un doble cargo para la gente, en primer lugar con sus escuálidos salarios tienen que pagar una luz más alta y en segundo lugar todo lo que compren más alto porque los productores, los empresarios han trasladado esos costos de producción al precio del producto”, sostuvo Núñez.