Gloria Picón Duarte
Julio Icaza Gallard, experto en derecho internacional y constitucionalista, manifestó que las discusiones que se están dando sobre Nicaragua a lo interno de Estados Unidos funcionan como elementos de presión hacia la administración del presidente Barack Obama para que tome posiciones más enérgicas en relación a lo que está ocurriendo con el sistema democrático y las libertades en Nicaragua.
Tünnerman señaló que mal haría Ortega en estimular esas relaciones solo por intereses ideológicos del gobernante venezolano, ya que debe responder a la política exterior de nuestro país.
[/doap_box]
Icaza Gallard indicó que no se puede saber hasta qué punto la administración Obama va a reaccionar ante esas presiones, pero lo que sí puede prever es que se detenga el nombramiento de la señora Phyllis M. Powers como embajadora en Nicaragua, además de que podrían haber algunas presiones para la suspensión de los waiver .
El subcomité de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el jueves dos proyectos de ley presentados por los republicanos, y en uno de ellos solicitan cortar fondos a la Organización de Estados Americanos (OEA) si no “actúan” contra Nicaragua y Venezuela, y en el otro piden que la lucha contra el narcotráfico en México se eleve a “antiterrorismo”.
En tanto, la congresista Ileana Ros-Lethinen solicitó al Departamento de Estado que inicie una investigación sobre las “preocupantes asociaciones de Irán con dictadores regionales” como los presidentes de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Cuba.
ELECCIONES SE CONVIRTIERON EN TEMA POLÍTICO DE DEBATE
Icaza señaló que es un hecho que las elecciones fraudulentas que tuvieron lugar el pasado 6 de noviembre se han convertido en un tema político de debate a lo interno de Estados Unidos, lo cual puede ser algo positivo o negativo.
Dentro de la negatividad Icaza señala que Nicaragua podría ser rehén de las conveniencias de los intereses políticos partidarios y se puede perder la perspectiva de los intereses genuinos de la democracia y las libertades.
Dentro de lo positivo Icaza resaltó que aunque no cree que ese debate tenga algún efecto inmediato dentro de la OEA, lo que sí puede es generar debate a lo interno y mantener en la agenda del Consejo Permanente de la OEA la discusión de la situación de derechos humanos y de libertades democráticas en Nicaragua, aunque lo más seguro es que los países del Alba van a salir a la defensa de Nicaragua.
“Es difícil que salgan decisiones, sería un gran avance el hecho de que la situación de Nicaragua fuese un tema de discusión permanente en la OEA, eso desde mi punto de vista constituiría un elemento de presión independientemente de qué decisiones puedan llegar a tomarse”, dijo Icaza Gallard.
En cuanto a la investigación de la relación de Irán con Nicaragua, señaló que también tiene valor simbólico en el sentido de que Nicaragua nuevamente es tema de discusión y preocupación.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A