Agencias
La presidenta Cristina Fernández asumió ayer su segundo mandato en Argentina ante el pleno de la Asamblea, en la que ha recuperado la mayoría, con una ceremonia en la que hizo prevalecer el recuerdo de su fallecido esposo y antecesor Néstor Kirchner (1950 -2010).
“Juro por Dios, por la Patria y sobre los santos evangelios desempeñar el cargo de presidenta de la nación y hacer observar… la Constitución argentina; si así no lo hiciere que Dios, la patria y él (Kirchner) me lo demanden”, dijo la mandataria de 58 años, con los ojos llenos de lágrimas.
Fernández, que gobernará hasta 2015 y es la primera mujer reelecta en América Latina, ingresó de riguroso luto al recinto de la Cámara de Diputados, escoltada por sus hijos Máximo y Florencia.
En una intervención centrada en temas económicos y en los logros de su gobierno, Fernández pidió la colaboración de empresarios y sindicatos para mantener la bonanza económica. Pero declaró que ella no es la presidenta de las corporaciones.
Además, insistió en que ha dado instrucciones a sus ministros para hacer “sintonía fina” en el modelo económico y garantizar el crecimiento sostenido en medio de la crisis internacional, que le prevé un duro panorama para sostener las tasas de crecimiento.
La presidenta reelecta también agradeció la ayuda de Venezuela “en momentos difíciles” y deseó el “restablecimiento” de la salud del mandatario de ese país, Hugo Chávez Frías, quien agradeció la mención desde Venezuela.
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