El viernes 25 de noviembre a las 11:05 de la noche alrededor de 20 motorizados se presentaron a las instalaciones de LA PRENSA y tal como lo han hecho en nueve ocasiones anteriores en los últimos 12 meses se apostaron frente a los portones e impidieron la circulación del Diario.
Estas personas permanecieron frente a las instalaciones de este rotativo, lanzando morteros y manchando los muros con insultos hasta que les dio la gana retirarse. Esta vez fue a las seis de la mañana.
Como ya es sabido, ellos, con el respaldo de la Central Sandinista de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBE), uno de los organismos del gobernante Frente Sandinista, alegan que eran empleados de esta empresa y que fueron despedidos sin justificación, por lo que exigen su reintegro. Pero la verdad es que estos señores eran prestadores de servicios profesionales cuyo servicio se canceló de acuerdo con el contrato. De cualquier manera, esa litis está en manos de las autoridades correspondientes y no hay justificación alguna para que estos señores bloqueen la circulación del Diario cada vez que se les ocurre.
La actitud de los exprestadores de servicios los convierte en una turba delictiva que violenta los derechos de LA PRENSA a circular libremente, los derechos de nuestros lectores a informarse por el medio que estimen conveniente y el derecho de los trabajadores de este Diario a laborar sin temores ni presiones.
Sin embargo, aparte del obvio apoyo que estas personas reciben del partido de gobierno a través de las CST-JBE, están recibiendo el abierto apoyo de la Policía de Managua, ya que en ninguna de las diez ocasiones, a pesar de que se ha avisado a la Estación Ajax Delgado solicitando se garantice la salida del Diario, nunca se han presentado.
La Policía de Managua tampoco ha avanzado un ápice en la denuncia formal que fue interpuesta en esa misma estación, el pasado 23 de diciembre, por los representantes legales de este Diario y cuyo expediente es el No. A-0004-2010-08713. En esa ocasión se identificó plenamente ante la Policía a los agresores y nada ha pasado.
Con esto falta de acción, el cuerpo policial viola su Ley Orgánica que en el Artículo Uno dice: “…tiene por misión: proteger la vida, la integridad, la seguridad de las personas y el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos; asimismo es responsable de la prevención y persecución del delito, la preservación del orden público y social interno, velar por el respeto y preservación de los bienes propiedad del Estado y de los particulares…”.
Además, en su capítulo III, en el Artículo siete se establece que los miembros de la Policía estarán sometidos a los siguientes Principios Fundamentales de Actuación: c.- Actuar con absoluta neutralidad e imparcialidad, sin discriminación alguna, en el entendido de que todas las personas son iguales ante la Ley y tienen derecho a igual protección.
De no hacerlo, indica la Ley Orgánica en su artículo 55 que “las autoridades cuando tengan conocimiento que uno de sus miembros haya actuado en contravención a los Principios Fundamentales de Actuación, lo someterá al régimen disciplinario si se tratare de faltas administrativas, o lo pondrán a la orden del tribunal competente si se tratara de falta o delito.”
La Policía de Managua entonces debe, si continúa siendo una entidad apartidista y apolítica, proceder de acuerdo con la Ley y garantizar los derechos de LA PRENSA, sus lectores y sus trabajadores.
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