Gerald Hernández
Antes que el big leaguer Wilton López entre en acción la próxima semana, el pelotero nicaragüense de mayor jerarquía en la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional es el lanzador Juan Carlos Ramírez, quien viene de una temporada completa en la categoría Doble A, además de tirar en el spring training de las Grandes Ligas con los Filis de Filadelfia.
Sin embargo, J.C. ha sido irrespetado aquí y en sus primeras dos salidas lleva una derrota sin victoria, con 7.94 en efectividad, por nueve carreras, cinco de ellas limpias, en 5.2 entradas, con 12 hits, incluyendo dos jonrones.
“Me he estado quedando atrás en el conteo de bolas y strikes, y después cuando vengo buscando la zona me han conectado bien. Esta liga no es mala, aquí hay buenos bateadores”, señala Ramírez, quien solamente jugará un mes con el Bóer.
“Quizá me he sofocado un poco poner strikes. No me siento presionado, sino con ganas de hacer las cosas bien. Como pelotero profesional me preocupa esta actuación, pero no me queda de otra que seguir preparándome y tratar de hacer las cosas mejor en mi siguiente oportunidad”, dice Ramírez, quien ha sido descifrado por el bateo de los Orientales de Granada en sus dos salidas.
El bateo claramente le está ganando la batalla al pitcheo en el arranque de la liga. Los artilleros de los cuatro equipos tienen promedio colectivo de .322, mientras que los lanzadores registran efectividad global de 5.70.
No obstante, para alguien del nivel de Ramírez eso no es excusa y espera poner las cosas en orden en su siguiente apertura.
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