Todo un éxito fue el estreno de La flauta mágica, una de las óperas más famosas de Wolfgang Amadeus Mozart en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío, el pasado lunes.
El escenario ambientado en lo nocturno y rodeado de paisajes campestres se combinó con la belleza lírica de sopranos, tenores, barítonos que deleitaron al público con sus melodiosas voces, entonadas en alemán, con su debida traducción a través de subtítulos en español.
La ópera se llevó a cabo con la participación de solistas de la Escuela Superior de Música de Colonia, Alemania, acompañados por la Camerata Bach bajo la dirección de Ramón Rodríguez.
La dirección musical estuvo a cargo de Andreas Winnen, un famoso concertista alemán.
La flauta mágica se estrenó por primera vez en el Theater an der Wien de Viena, en septiembre de 1791. La obra es considerada un singspiel, un tipo de ópera popular cantada en alemán, donde se intercalan partes habladas.
La ópera cuenta la historia de amor del príncipe Tamino, que con la ayuda del mágico instrumento musical intenta liberar a su amada Pamina. La flauta de Tamino hace que las personas sean más felices y busquen la sabiduría.