Por Gisella Canales Ewest
A nivel internacional crece la demanda de raíces y tubérculos, pero Nicaragua aún se encuentra rezagada en productividad en ese rubro.
70 por ciento de la malanga que se produce en el país, se exporta, lo mismo ocurre con el jengibre. En el caso de la yuca es el 60 por ciento y un 80 por ciento para el quequisque.
[/doap_box]
Esta realidad busca cambiarse y es por ello que ayer se dieron cita productores, entidades de gobierno, acopiadores y exportadores en el Foro sobre Cadena de Valor de Raíces y Tubérculos, con el fin de potenciar la producción.
El evento fue organizado por el proyecto Acordar, que ejecuta el organismo CRS, financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.
Jorge Brenes, director general del Acordar, enfatizó en que el sector debe aumentar su productividad y diversificar los productos.
“Actualmente el rendimiento por manzana del principal producto, la malanga, es entre 100 y 150 quintales, cuando podría alcanzar los 300 quintales”, dijo.
El proyecto, indicó, trabajan con más de 1,200 productores de Jinotega, Matagalpa, Nueva Guinea y Boaco, con los cuales se pretende ampliar la lista de cultivos a yuca, quequisque y ñame.
Diego Vargas, presidente de la Comisión de Raíces y Tubérculos, señaló que el sector requiere mayor financiamiento, para lo cual buscan apoyo del banco Produzcamos, y mejoramiento genético, para lo cual se han avocado a instancias gubernamentales como el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A