Adolfo Miranda Sáenz

La Jornada de la Juventud y el fanatismo anticatólico

Nadie tiene derecho a la agresión, a la burla hiriente, a ofender, a calumniar, a ningún tipo de violencia contra los que piensan diferente, todo lo cual fueron recursos de los fanáticos anticatólicos en ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud y la visita de Benedicto XVI a España. Se vieron cosas vergonzosas como, por ejemplo, personas disfrazadas de obispos llevando copones haciendo chacota de la distribución de la Santa Comunión fingiendo darla en medio de carcajadas vulgares. Con todo el amor y la admiración que tengo por la madre patria, como hijo de Nicaragua y nieto de España, lamento ese triste espectáculo que el mundo vio.

Algunos españoles que decidieron ser ateos defienden posiciones contrarias a las oficiales de la Iglesia Católica… y están en su derecho. La Iglesia defiende el derecho a la libertad religiosa y de expresión, derecho que se reclama también para los católicos. Así que los fanáticos anticatólicos pueden expresar sus opiniones, la defensa de sus causas, sus convicciones sin recurrir a hechos violentos ni ofensas, seguros de que la Iglesia los escuchará con respeto aunque va a contradecir sus argumentos con argumentos.

Sacaron del baúl los recuerdos de errores pasados como la inquisición, ignorando que la Iglesia ha tenido el valor y la humildad de reconocer y rectificar los errores de su historia y pedir perdón por ellos. Una actitud digna de que sus detractores la imiten. De nuevo salieron a relucir los casos de pederastia, como si el pecado de unos pocos fuese norma para juzgar a los más de 400 mil curas buenos, sacrificados, generosos y ejemplares; y como si tales abusos fueran exclusivos de la colectividad católica y no se diera en otras.

Se encolerizaron por las facilidades que el gobierno español dio a la jornada mundial de los jóvenes católicos, olvidando que es un acontecimiento que captó la atención del mundo más allá de los mil millones de católicos que somos; que este acontecimiento dio enorme publicidad al país anfitrión y fomentó el turismo, además del dinero que gastaron los centenares de miles que llegaron a él. Se encolerizaron por el trato honroso con que fue recibido Benedicto XVI, olvidando que además de ser el principal pastor de mil millones de católicos en el mundo y 30 millones en España, es un Jefe de Estado.

Los que demandan tolerancia demostraron ser intolerantes. Los que claman por respeto demostraron ser irrespetuosos. Los que acusan de fanatismo demostraron ser fanáticos. Pero afortunadamente son una minoría en España y el mundo. El autor es abogado y periodista.

COMENTARIOS

  1. Alba
    Hace 15 años

    «La religión es el opio de los pueblos» Karl Marx

  2. el cristiano
    Hace 15 años

    Sir; estamos en la era digital, la edad de la internet y de la informacion sin fronteras, por lo tanto, ya nadie puede ser engañado por una institucion corrupta anti-Jesucristo. Pero por favor no confunda a Cristo, que sus enseñanzas y sus fieras palabras de condena a los corruptos e hipocritas son vigentes, y es solo a EL, a nadie mas, ante quien debemos doblar la rodilla. Lea mas la Santa Biblia, especificamente a San Pablo, y conectese a la era en que vive la humanidad, please.

  3. elmasaya
    Hace 15 años

    El que diga soy dueño de la verdad …esta mintiendo El que diga que crsito le pertenece y que es la unica iglesia reconocida por cristo en mentiroso.
    Cristo no tenia Iglesia……»Cristo es un titulo» jesus es el cuerpo y alma viviente del señor.
    La iglesia catolica reclama ser la dueña de la verdad! juzgue usted.

  4. No Creyente
    Hace 15 años

    Me gustaría ver a esos pseudos ateos en paises musulmanes protestando su ateísmo contra los musulmanes, porque ser ateo es negar toda religion y el dios que la mueve, asi que esos pseudos atéos tambien son anti judios, anti musulmanes, anti budistas, o son seres que no saben nada mas que el anticatolicismo que se ha creado alrededor del mundo, miren a los musulmanes como tratan a las mujeres, miren a pastores con 3 o 4 mujeres, en fin que buscan con su anticatolicismo o ateismo segun ellos

  5. diana miranda
    Hace 15 años

    Para respetar a los demas tenemos que comenzar a respetarnos nosotros mismos y es algo que no todos podemos lograr. Debajo del odio y la intolerancia para los demas, hay odio , intolerancia y miedo , porque no podriamos hacerle dano a alguien teniendo suficiente amor propio y no es ser EGOTISTA porque ese amor y respeto por la vida viene de saber que todos somos valiosos y no tenemos que temer que alguien no los robe, porque es nuestra herencia divina.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí