Por Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
Alejandro José Jiménez González, el costarricense acusado de ser el autor intelectual del atentado en Guatemala, donde murió el cantautor argentino Facundo Cabral pasó de ser un vendedor de verduras en la ciudad de Alajuela, a un acaudalado «empresario» con una lujosa vivienda valorada en dos millones de dólares.
Hace diez años, el costarricense conocido como «Palidejo» era verdulero y en los últimos 24 meses invirtió en el país unos dos millones de dólares, con dinero que según la Fiscalía proviene de «fuentes ilícitas».
No tiene títulos universitarios y tras los cinco allanamientos de ayer martes en propiedades de él y de la familia, se conoció que su vivienda está ubicada en un exclusivo residencial en Alajuela valorada en 2 millones de dólares. Asimismo posee una red de sociedades anónimas, contiene vehículos de marcas valorados hasta en hasta 90 mil dólares, según el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Cuando viajaba a Panamá, invertía parte del dinero procedente del narcotráfico, según las indagaciones. Él usaba pasaporte costarricense pero cuando lo hacía al resto de Centroamérica, usaba una identidad falsa, portado un pasaporte nicaragüense con el nombre de José Fernando Treminio Díaz.
El Palidejo es el jefe de una banda centroamericana de narcotráfico, lavado de dinero y sicariato, según el fiscal general de Costa Rica, Jorge Chavarría.
Se cree que traía a Costa Rica grandes cantidades de dinero en efectivo desde Nicaragua, y parte de ese dinero lo invertía aquí y en Panamá.
Migración costarricense registra su salida del país, por el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, el pasado 26 de junio.
Se sospecha que puede estar en Panamá o también en Costa Rica, debido a que las fronteras terrestres de este país son porosas.
El curso de la investigación sobre la muerte de Cabral la define Guatemala, dijo Chavarría y de ellos depende que se gire orden de captura internacional contra el tico.
Tras los cinco allanamientos, las autoridades judiciales analizan los bienes decomisados al sospechoso.