Humberto Belli Pereira

¿Qué hacer con la clase política?

Uno de los principales problemas de Nicaragua es la mala calidad de su clase política. Salvo honrosas excepciones, la mayoría de los servidores públicos, diputados, activistas y líderes de partidos, parecen buscar el poder no tanto para servir al país, como para obtener sus beneficios. Esto es un obstáculo fatal para el desarrollo pues gran parte de el depende de la calidad de la clase política.

Dos economistas acaban de señalarlo. Mario de Franco, en un documento de Funides sobre las causas de nuestro atraso, concluía que las soluciones han sido conocidas por todos y por mucho tiempo. “Lo que en Nicaragua no se ha podido hacer es tomarse la medicina porque los grupos de poder se han beneficiados de la enfermedad del país”. Pedro Belli, por su parte, comentaba que “Nuestros políticos no han mostrado ni la visión ni el deseo de tomar las decisiones necesarias para lograr esas metas. No está en su naturaleza. Por eso estamos fritos”. Pero no lo estaríamos si entendiéramos las raíces del problema y nos decidiéramos a romper esquemas tradicionales.

El comportamiento de la clase política es reflejo y consecuencia de la falta de cultura cívica a nivel de toda la sociedad, combinada con nuestro sistema político. Pobreza, poca educación, desigualdad y valores de vieja data, han contribuido a que muchos nicaragüenses carezcan de interés y participación en asuntos públicos o comunitarios. La mayoría no lee periódicos, no participa en asociaciones y no piensa a largo plazo. Tampoco tiene ideologías definidas o capacidad para discernir las políticas que más convienen al país.

Estas condiciones hacen muy difícil el funcionamiento de la democracia representativa. Los políticos no son representantes de ciudadanos informados, que los ven como iguales y les exigen. Son más bien los “jefes”, dispensadores de favores en una relación cliente-patrón, donde las lealtades se tejen en base a favores recíprocos, tradición familiar y factores más pedestres. Los partidos políticos, en lugar de ser asociaciones de personas unidas en torno a una ideología o propuestas de solución a problemas públicos, actúan como grupos tribales interesadas en la conquista del Estado-botín. Sus representantes o diputados suelen ganarse el puesto, no cortejando a los votantes sino a los jefes o caudillos de turno, pues de ellos depende su fortuna. El resultado es antidemocrático y tiene el efecto perverso de fomentar el reclutamiento de personas cuya única posibilidad de ascenso son los puestos o prebendas que otorgan los poderosos. Así, mientras el mejor capital humano se vierte a la actividad empresarial o profesional, el estado y la política se convierten en refugio de los menos aptos.

El problema es aparentemente insoluble, porque la democracia representativa necesita para funcionar cierta densidad cívica en la población, y esto no es obtenible a corto ni mediano plazo. Pero podría encontrarse una salida diseñando sistemas democráticos no convencionales, adaptados a nuestros déficits ciudadanos. Una posibilidad sería crear una cámara de representantes de los distintos sectores productivos, gremiales, sindicales y cívicos, electos a lo interno de dichos sectores, y otra compuesta de representantes departamentales, electos directamente por el pueblo —propuestos en suscripción popular o por los partidos. Ambas cámaras tendrían similar número de miembros —quizás treinta cada una— e iniciativa de ley, necesitando para su aprobación la ratificación de la otra. Juntas elegirían a los magistrados de los poderes del estado y al presidente de la república.

Evidentemente, cualquier rediseño del sistema político requerirá mucho refinamiento y discusión. La idea central es encontrar un modelo que reste peso a partidos políticos disfuncionales y lo traslade a sectores de la sociedad vinculados a la vida económica y social del país —Cosep, sindicatos, gremios, universidades, asociaciones cívicas representativas, iglesias, etc. —mientras aumenta el peso del voto de quienes tienen mayor madurez cívica.

Aunque propuestas semejantes convengan a los más pobres, algunos las tacharán de fascista o elitistas. Otros las identificarán con el consejo de estado ensayado por la revolución sandinista pero desvirtuado por el autoritarismo de sus líderes. Para la clase política serán anatema. Pero es importante promover alternativas. Respaldadas por el sector cívico podrían adquirir ímpetus insospechados y aprovechar imponderables —como las revueltas árabes— para generar nuevas posibilidades. Las viejas ya las conocemos suficiente.

El autor es sociólogo y fue ministro de educación 1990-1998.

COMENTARIOS

  1. Chale
    Hace 15 años

    Tiene toda la razón el Sr. Belli Pereira, pero resulta que de una u otra forma, el pueblo y especialmente la masa campesina siempre han sido manejados al gusto y antojo de los mandones. Basta recordar la historia en los Tiempones conservadores, cuando el jefe rural enviaba los campesinos a votar amarrados y lo único que le pedia al Gran Jefe, era que le regresara los mecates. La diferencia es que ahora no usan mecates, pero igual los tienen sometidos.

  2. Guillermo E Miranda
    Hace 15 años

    Muy buen articulo, las diferentes alianzas opositores apuntan en su mayoria a exigir al elector a votar para que no gana oRTEGA. pERO A TODOS SE LES OLVIDA O PRETENDEN OLVIDAR QUE NINGUNO ofrece una lista que incentive porque se adivina clientelismo, favoritismo, prebendarismo y otros ismos que no tienen que ver nada con el antisandinismo o la defensa de la democracia.

  3. roberto
    Hace 15 años

    tradicionalmente conocidos, ese destino yace en las ma nos de muchos que desean iniciar esos cambios, que quizas algu nos de ellos, no lo verian realizado, pero que se hace necesario iniciarlo de alguna forma bajo el nombre que se se quiera designar.

  4. roberto
    Hace 15 años

    Una idea o teoria interesante, pero pienso que para poder llevarla a cabo, la ideosincracia y cultura del nicaraguense tendria que sufrir cambios radicales, las cuales proyectadas en el futuro de nuestro pais, las mismas conllevarian el esfuerzo conjunto y desinteresado de muchos y la menor participacion de los dispensadores de favores. Una labor gigantesca y nada facil, pero si queremos ver a nuestra nacion convertirse en una nacion pujante, diferente yendo por diferentes derroteros a los ya

  5. Gabriel Telleria
    Hace 15 años

    Dr. Belli,
    Le escribe el Dr. Gabriel Telleria. Estoy de acuerdo con usted que parte del problema se debe a la cultura (tradicion) caudillista del sistema politico Nicaraguense. No obstante, la raiz del problema, en mi punto de vista, se concentra en la Constitucion Politica y la estructura gubernamental. La solucion, se encuentra en la republica representativa, donde el poder se distribuya entre estados (o regiones) y gobierno central, de manera Federalista.

  6. Juan PuebloBKCC
    Hace 15 años

    Gracias Humberto Belli Pereira, por tus artículos, valiosos, y bien sustentados. En Nicaragua desde hace 32 años bajo el control total, corrupto y perverso de Ortega-FSLN, todos los Derechos Humanos y su Constitución, han sido atropellados, burlados, y engañados demagógicamente. Situación que ha promovido el saqueo, robo, sicariato y todos los abusos y atropellos, cada día más prepotentes y cínicos. ¡BASTA YA, NO MÁS FRAUDE TRAMADO! Ni. Volverá a Ser República en Paz, Justicia y Lib

  7. eliseo
    Hace 15 años

    Es un buen articulo que refleja parte de lo que sucede en nuestro pais. Le hizo falta decir que la corrupcion tambien es compartida por los capitalistas privados quienes cultivan muy buenas relaciones con los mayores politicos corruptos, recibiendo a cambio privilegios fiscales, oportunidades financieras, informaciones confidenciales,etc. lo que les ha permitido ver aumentar sus ganancias en forma geometrica.(Bancos, Industrias fiscales,etc) Esto no es un pais. Es una maffia de 2 cabezas.

  8. Mac Coya
    Hace 15 años

    1-Como esperamos que esta clase de politicos se acabe si ya vemos como el candidato de la «honradez»Gadea se rodea de asesinos y traidores. Sera que al pueblo le gusta esa clase de politicos.Todo transfuga es un traidor un ser delezneable,quien traiciona una vez traiciona siempre.Con respecto a la honradez de Gadea su respuesta a lo dicho por Aleman de que pago los viajes de su esposa confirma su falta de honradez al decir que no era dinero de Aleman sino del estado o sea que del erario publico

  9. Fernando Gonzalez
    Hace 15 años

    Los politicos son seres humanos,algunos malos otros buenos, otros honestos,otros ladrones, otros valientes otros cobardes. El problema en Nic. no son los politicos, es el leader abusador que da el mal ejemplo, que es CENTRALISTA NAPOLEONICO y utiliza su poder para centralizar todo. La Democracia Representativa que habia eran las alcaldias.Al comprar a R Rivas las centralizo bajo su poder. Todos los puestos deberian ser electos representativamente por municipio y poblacion aparte del Presidente

  10. Fernando Gonzalez
    Hace 15 años

    Acuerdate que son Humanos.Otro error que estas cometiendo en este analisis,es que crees que hay Democracia Representativa en Nic. No es asi. Tenes una Constitucion que centraliza la eleccion de los diputados en manos del Jefe del Partido. No valen por ellos mismos, casi ninguno de los diputados ha ganado una eleccion por si mismo. Tiene que ir en la lista que organiza su ‘Jefe’, y si este ‘Jefe’ es abusador violador y no respeta la Constitucion, se rodea de personas similares. ALIA JACTA EST

  11. Fernando Gonzalez
    Hace 15 años

    El proponer ‘cámara de representantes de los distintos sectores productivos, gremiales, sindicales y cívicos, electos a lo interno de dichos sectores’ es elitista y Napoleonico. La democracia Representativa es por los puestos individuales, alcaldes, Jueces de Justicia y electorales, jefes de policia,Diputados o Asambleistas electos separados por Poblacion y Alcaldia por sus conciudadanos de su Area o ubicacion. Cada grupo apoya a quien le conviene

  12. Nuestra percepcion de los cambios... y los metodos
    Hace 15 años

    Aunque este tema ya esta mas gastado que el tiempo, aun nos
    sobra para terminar este problema social que se sostiene sobre
    las mismas bases en que todos los Gobernantes antecesores la
    comenzaron. Todos los dias planteamos los mismos puntos refe
    rentes al tema y que podemos hacer para terminar este ciclo vicio
    so en que toda la poblacion esta hundida. Bueno…dicen los enten
    didos…que ha medida que nuestra intencion siga vigente en la mis
    ma direccion no hay peso ni resist. que se oponga

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