Vengan, tomen, aprendan

El Señor nos enseña a no tener miedo de seguirlo, porque la esperanza que ponemos en Él no será defraudada. Estamos llamados a aprender de Él para ser instrumentos de misericordia, de mansedumbre y para que aprendamos a ser humildes y misericordiosos con los demás.

Personas de esperanza

La vida es dura, se hace muchas veces muy difícil, pero, precisamente por eso, nuestra esperanza ha de ser más fuerte, más perseverante, más confiada.

Con problemas que resolver

Mueven las exportaciones e importaciones del país generan empleo y divisas, sin embargo enfrentan una serie de problemas para ejercer su trabajo

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