El Instituto de Medicina Legal (IML), bajo investigación de la Corte Suprema de Justicia, no ha suspendido a ningún funcionario tras las denuncias de falsificación de dictámenes médicos por tráfico de influencias.
El director de esa institución, Zacarías Duarte, reconoció solo dos casos: un dictamen elaborado por el doctor Tuckler Urroz que fue transferido por el secretario Walter Solís, y que fue investigado comprobándose la falsificación.
El otro dictamen fue uno elaborado por el médico forense Alejandro Martínez, pero —según Duarte— no se tiene el resultado final por estar en proceso de investigación.
Duarte aseguró que la población debe confiar en que los estudios que hace el IML tienen rigor científico y llamó a quienes hayan sido objeto de corrupción a que lo denuncien ante las autoridades correspondientes.
Según Duarte, la investigación presidida por la magistrada Yadira Centeno y apoyada por los magistrados Edgard Navas y Ligia Molina, podría tardar 15 días o extender ese periodo, según los hallazgos.
“Como director del IML soy el primer interesado en que se investigue y se aclare cualquier acto de corrupción. Que se identifique a las personas que de manera irresponsable han vertido calumnias contra la honorabilidad de la institución”, dijo Duarte.
El IML ha sido señalado de tráfico de dictámenes para favorecer a reos o afectar a sospechosos investigados por la Policía Nacional, cobros por servicios y falta de materiales y equipos adecuados para los forenses.
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