El robo de las tapas de manjoles es un problema que la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados no ha podido detener en la ciudad, pese a que en los últimos meses ha colocado tapas que son de material no reciclable (plástico).
Humberto Cornejo, vicegerente de operaciones de Enacal, explicó ayer que la situación es alarmante ya que en los últimos seis meses se han perdido unas 1,300 tapas de hierro.
“Además en los últimos dos meses se han robado al menos 48 tapas de manjoles de plástico, que hemos venido colocando precisamente para evitar los robos. Pero no hemos encontrado la manera de frenar las pérdidas” señaló.
Actualmente la empresa ejecuta un plan de reposición de tapas y rehabilitación de la estructura de los manjoles en los siete distritos de la ciudad.
“A la fecha hemos repuesto al menos 250 tapas de manjoles. Las mismas son de concreto y de plástico. Es un plan que se ejecuta en diferentes barrios de la ciudad donde también se da mantenimiento a la red de alcantarillado sanitario, que en parte colapsa con mayor frecuencia porque cuando llueve entra agua y basura por los manjoles que no tiene tapa”, agregó.
Cornejo dijo que la inversión que se ejecuta la empresa al reponer una tapa de concreto es de 80 dólares. Pero cuando adquiere las de plástico se tiene que pagar hasta 140 dólares.
“La tapas de plástico no se pueden reciclar, ni usar para nada. Es por ello que las estamos usando, pero algunas personas se las llevan porque creen que pueden obtener algún beneficio económico”, dijo.
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