GUATEMALA/AFP
El oficialismo guatemalteco apeló ayer la impugnación de la candidatura presidencial de la exprimera dama Sandra Torres, lo que puede abrir una larga guerra legal a 70 días de las elecciones.
“Ya se presentó (ante el Tribunal Supremo Electoral, TSE) el recurso de nulidad. Ahora solo esperamos los tres días de que dispone el pleno para dictaminar”, dijo el dirigente Edgar Dedet.
El culebrón inició en abril, cuando la primera dama se divorció del presidente Álvaro Colom, para poder bregar el 11 de septiembre por su sucesión, algo que le estaba vedado, ya que la Constitución prohíbe las candidaturas de los familiares directos de mandatario.
“El fraude de ley, por el divorcio que se llevó a cabo, en el presente caso, está plenamente consumado ya que la intención del mismo fue evadir la prohibición constitucional relacionada, con el agravante de que la ley que se trata de burlar es la propia Constitución”, falló el TSE este miércoles.
Dedet, fiscal partidario de Gana (fuerza aliada del gobierno), dijo que el recurso de nulidad presentado sostiene que el fallo del TSE no se basa en argumentos legales, ya que el divorcio de Colom y Torres fue sancionado por la justicia.
“La resolución no es definitiva y todavía tiene un largo camino por recorrer, pues existen varios recursos que se pueden plantear ante diversas instancias”, anticipó ayer el exconstituyente Gabriel Orellana.
Un general y dictador entre 1982 y 1983, Effrai Ríos Montt, fue quien paradójicamente instó el jueves a la interdicta candidata socialdemócrata a agotar los razonamientos de todas las instancias legales, ya que “las instituciones están funcionando bien”.
Ríos Montt, quien violentó las leyes, fue luego beneficiario de ellas ya que en 2003 la Corte de Constitucionalidad aceptó su candidatura presidencial, pese a que en Guatemala están prohibidas las aspiraciones presidenciales de quienes hayan accedido al poder mediante golpes de Estado.
Entretanto el TSE, amaneció ayer con fuerte custodia policial, luego de haber recibido amenazas de bomba —que se comprobaron falsas— y que se sumaron a amenazas contra varios de sus funcionarios.
El fallo que rechaza la candidatura de Torres dejó a la alianza gobernante en una encrucijada: sin candidato, sin opción de recambio, y con cada encuesta sucesiva que da mayor ventaja a la oposición de derecha.
El último sondeo, conocido horas antes de la impugnación, daba al general derechista Otto Pérez Molina 27 puntos de ventaja sobre Torres.
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