Juicios y multas como ley del bozal

En Nicaragua históricamente se le ha llamado “ley del bozal” a las normas legales o disposiciones administrativas de los gobiernos dictatoriales, somocista y sandinista, establecidas para censurar los medios de comunicación, coartar la libertad de expresión de los ciudadanos e impedir la denuncia pública de las arbitrariedades y la corrupción gubernamental.

En tiempos de la dictadura somocista se le llamó ley del bozal al Código de Radio y Televisión que era conocido popularmente como “Código Negro”, el cual fue aprobado en agosto de 1960 por el gobierno de Luis Somoza Debayle para regular los aspectos técnicos de la radio y la televisión nacional, pero fue utilizado como instrumento de represión contra el periodismo radial y televisivo independiente, mientras que a la prensa escrita se le censuraba de manera directa cuando así lo consideraban necesario.

Después que cayó el régimen somocista y fue sustituido por la dictadura sandinista de los años ochenta, la ley del bozal se materializó en la Ley General de Medios de Comunicación dictada en septiembre de 1979 por la comandancia del FSLN, por medio de la denominada junta de gobierno de reconstrucción nacional. Aquella dictatorial ley del bozal fue reformada en abril de 1981, para hacerla más represiva, y en septiembre del mismo año se le endureció todavía más, cuando la dictadura sandinista impuso la ley de emergencia nacional y suprimió todas las garantías y derechos de los nicaragüenses.

Con el advenimiento de la democracia en 1990 y la derogación de todas las leyes sandinistas contra la libertad de expresión y de prensa, se creyó que en Nicaragua nunca más se volvería a reprimir a ninguna persona o medio de comunicación por ejercer ese derecho fundamental, ni siquiera o mucho menos cuando se usara para denunciar anomalías, arbitrariedades y abusos de los poderes y los funcionarios públicos.

Es que no se contaba con que mediante un pacto antidemocrático y con el fin de repartirse el poder, entre el PLC y el FSLN, Arnoldo Alemán le facilitaría a Daniel Ortega la posibilidad de recuperar el poder presidencial y luego el control de todos los poderes e instituciones del Estado, con la consecuencia de que ahora Nicaragua se encuentra en una situación en la que, con modalidades distintas a las de la época de la dictadura somocista y la dictadura sandinista de los años ochenta, pero con el mismo objetivo, poco a poco se está imponiendo una nueva dictadura que como todo régimen autoritario ataca ante todo la libertad de pensamiento y de expresión.

En la actualidad todavía no se ha dictado una ley del bozal, como el Código Negro somocista ni como la Ley General de Medios de Comunicación de la dictadura sandinista de los años ochenta. Pero desde el comienzo de su nuevo gobierno autoritario, en 2007, Daniel Ortega comenzó a atacar la libertad de expresión y de prensa mediante acusaciones judiciales contra el Diario LA PRENSA, y personalmente contra su director, Jaime Chamorro Cardenal, y su jefe de Redacción, Eduardo Enríquez, por supuestos delitos de injurias y calumnias que nunca fueron cometidos.

Ahora es a los concejales opositores de Managua, el conservador Luciano García y el liberal Leonel Teller, a quienes les están recetando la misma medicina por denunciar la corrupción en la alcaldía capitalina, y es obvio que la multa descabellada que un juez orteguista le ha impuesto a García tiene una clara intención represiva e intimidatoria, para que nadie más denuncie la corrupción y demás abusos gubernamentales.

En realidad, la cuantiosa multa que le ha sido impuesta de manera arbitraria e injusta al concejal Luciano García, es una venganza política que además tiene el propósito de intimidar a los ciudadanos, a los funcionarios opositores y a los medios de comunicación y periodistas independientes, para que se autocensuren y se abstengan de seguir denunciando las arbitrariedades y atropellos del gobierno de Daniel Ortega.

En la Constitución Política de Nicaragua se consagra, acorde con la Declaración Universal de Derechos Humanos, el derecho de todos los nicaragüenses a la libertad de expresión, incluyendo la denuncia de las anomalías de cualquier clase que cometan los gobernantes. Pero esa norma constitucional no vale nada para el régimen de Daniel Ortega, que además de corromper al Poder Judicial lo ha politizado y convertido en instrumento de intimidación y represión. Sin embargo, como han expresado las organizaciones de la sociedad civil en un pronunciamiento de solidaridad con el agredido concejal Luciano García, “no nos callarán, ni renunciaremos al derecho de criticar y demandar transparencia”.

COMENTARIOS

  1. Luis Roman
    Hace 15 años

    Politicamente hablando, no importa los medios con tal de lograr un llegar, y esto es lo mismo que esta ocuriendo acà

  2. Denzo
    Hace 15 años

    Buen dia DonLuis;soy de los que creo que ortega no es tan fiero como el se cree o como lo pintan;esas turbas de que se rodea son gente cobarde que a la hora de la hora,estoy seguro que ni el polvo se les va a ver;lo mismo pasa con ortega y lo ha demostrado en el pasado;cuando el pueblo ensena un poco el musculo,el se desaparece de la escena;lo mismo va a pasar en Nov6;cuando vea que la gente salga a las calles a protestar,si se roba las elecciones,va desaparecer;hasta que se calmen las aguas

  3. R.blandon
    Hace 15 años

    ley del bozal la vemos por todos lados hasta en la prensa donde no publican los comentarios q adversan a dicho periodico o hacia cierto candidato lo unico q la prensa no nos multa pero al final es lo mismo censura es bueno q don luis sanchez entienda esto q la prensa practica eso por que en lo q a mi concierne en su periodico es cazualidad q publiquen un comentario mio cuando hablan de politica y de don fabio solo porque adverso hacia la simpatia q tiene la prensa por el.

  4. A LOS BRUTOS NI DIOS LOS QUIERE
    Hace 15 años

    Interesante. Por más que se publique una y otra vez la historia del pacto, por más que se explique sus consecuencias y se identifique a los protagonistas de esa infamia, los nicas no se dan por enterados. Así tenemos un 40 por ciento de los electores listos para votar por Ortega, cerca de medio millón de liberales, listos para votar por Alemán y el resto de la gente lista para no votar o votar de la manera más fraccionada posible ¿Qué se puede decir de la inteligencia de los nicas?

  5. fernando
    Hace 15 años

    Nicaragua es un estado de derecho y uno no puede ponerse a hablar sin tener pruebas a menos que quiera atenerse a las consecuencias; en buen nicaragüense se dice que el que dice lo que quiere oye lo que no quiere, y en este caso Chanito tiene que pagar una multa que no quiere pagar. En EU pasa igual con la diferencia de que en EU todas las cosas de las que se acusa a los politiqueros son verdad y las calumnias se quedan cortas y hay que callarse la boca

  6. JOSE DAVID LAGUNA
    Hace 15 años

    Entonces todos los que lucharon contra la dictdura de Somoza, los
    que sufrieron persecucion, exilio o muerte, fallecieron por nada. Porque ahora estamos mil veces peor que antes. Los robos cada
    dia mas descarados, los despojos siguen en aumento, los «presta
    nombres», que invento Ortega para legalizar el robo, asalto y des pojo de propiedades ajenas siguen en aumento. O sino todo lo le
    galiza por decretazo, y asi es un robo legalizado.Administracion
    Ortega.

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