El próximo jueves, la joven Fátima Hernández Canda iniciará otra huelga de hambre, esta vez frente a las instalaciones de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que delibera en casación su acusación por violación contra Farington Reyes Larios.
Ella exige que se mantenga la condena de ocho años que impuso el juez de primera instancia y se revoque la reducción de la pena a seis años que hizo el Tribunal de Apelaciones.
Hernández Canda se plantó ayer junto a su familia y una decena de mujeres para exigir que se haga justicia. Los plantones, de acuerdo con Hernández, se mantendrán el día de hoy y los tres primeros días de la próxima semana.
“Hay una parte de magistrados que se están dejando llevar por el actuar de la Fiscalía. No deberían dejarse llevar por el bla bla, sino por lo que dice el expediente. Espero no haya un fallo de libertad, no van a querer que una víctima y una coordinadora de una Asociación (de mujeres) se muera frente a la CSJ”, dijo Hernández.
Por su lado, el fiscal de la unidad de apelaciones y casación, Julio Montenegro, considera que han actuado conforme a derecho y que la presión que podría hacer Hernández Canda no modificará el punto de vista del Ministerio Público.
Montenegro asegura que ahora le corresponde a los magistrados de la CSJ resolver el caso y para ello disponen de un plazo de 30 días. Aunque en la práctica, según el fiscal, ello puede tardar meses o años tal como sucede con el caso del asesinato de la periodista María José Bravo.
El fiscal Montenegro, supuesto a representar a la víctima, justificó su posición a favor del acusado pues según él, todas las pruebas, tanto testimoniales como periciales, favorecen a Reyes Larios.
Adicionalmente, el fiscal consideró que en un inicio actuaron bajo presión de los medios de comunicación.
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