El partido en el gobierno, el Frente Sandinista (FSLN), ha colocado su propaganda electoral hasta en los baldes que usan los niños que limpian los vidrios de los automóviles que se detienen en los semáforos, esperando a cambio una moneda. Hace más de cuatro años, cuando Daniel Ortega volvió a gobernar Nicaragua, dijo que acabaría con la pobreza de estos niños, pero allí siguen en las mismas o en peores condiciones. Ortega trata de reelegirse en noviembre próximo, violando la Constitución del país y utilizando a los niños más pobres con tal de seguir en el poder.
LA PRENSA/ B. Picado
Pobreza y propaganda
El partido en el gobierno, el Frente Sandinista (FSLN), ha colocado su propaganda electoral hasta en los baldes que usan los niños que limpian los vidrios de los automóviles que se detienen en los semáforos, esperando a cambio una moneda.