CARACAS/AFP
Cancilleres y representantes de 30 países de América Latina y el Caribe se reunieron ayer en Caracas para sentar las bases de un nuevo bloque regional que excluya a Estados Unidos y Canadá y que verá la luz en una cumbre de presidentes el próximo julio en Venezuela.
Los responsables debatieron sobre un documento que traza las líneas de este nuevo organismo, bautizado como Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), así como sobre la periodicidad de las reuniones, la manera de adoptar acuerdos o el establecimiento de una cláusula democrática que respalde la estabilidad política de la región.
“Estamos ante un evento histórico (…) Este es el evento político de mayor importancia, de trascendencia, de todos los que han ocurrido en la América nuestra en 100 años y más”, celebró el presidente venezolano Hugo Chávez, impulsor de este nuevo mecanismo de integración, al participar brevemente en la apertura de la reunión.
“El objetivo es debatir temas fundamentales sobre la base de la deliberación democrática y la diversidad de opiniones, que permitan ir construyendo un conjunto de ideas y propuestas para un documento central que será presentado a los jefes y jefas de Estado”, agregó el canciller venezolano Nicolás Maduro.
Tras la reunión, Maduro explicó que los responsables aprobaron durante el encuentro el reglamento de la CELAC, que será presentado a los presidentes del bloque los próximos 5 y 6 de julio, cuando se reúnan en Caracas para marcar el nacimiento de este nuevo organismo.
Además, el ministro venezolano de Exteriores anunció que en los próximos días se realizarán en Caracas reuniones con los ministros de Ambiente, Energía, Alimentación y Economía de la región, también con miras a preparar esa cita presidencial.
La creación de este bloque regional fue lanzada en febrero de 2010 durante una cumbre presidencial en Cancún (México), cuando 32 países de la región acordaron conformarlo con el objetivo de desmarcarse de la influencia de EE. UU.
La CELAC se formará sobre la unificación de la Cumbre de América Latina y el Caribe y el Grupo de Río, en un proceso coordinado por Venezuela y Chile, que asumieron en conjunto la secretaría de este foro de convergencia.
Los representantes latinoamericanos también debatieron sobre la posibilidad de que CELAC alcance acuerdos a través del consenso.
Los cancilleres también pusieron especial atención en la cláusula democrática que fijará la posición del grupo contra golpes de Estado o la “injerencia” de países extranjeros en América Latina, al recordar el golpe contra el presidente hondureño Manuel Zelaya en junio de 2009.
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