Durante la Semana Santa recién pasada se realizó en Buenos Aires, Argentina, un foro internacional sobre El desafío del populismo a la libertad en América Latina, convocado por la Sociedad Mont Pélerin, que es una asociación de economistas, intelectuales, filósofos y políticos de diversos países, unidos para defender la libertad y promover la democracia.
La Sociedad Mont Pélerin (en español, Monte de los Peregrinos) fue constituida en 1947 y tomó ese nombre del poblado suizo así llamado, donde realizó su primera reunión convocada por el eminente economista austríaco Friedrich von Hayek, Premio Nobel de Economía en 1974. “Los principales valores de la civilización están en peligro Incluso la más preciosa posesión del hombre occidental, la libertad de pensamiento y de expresión se ve amenazada por la propagación de los credos que, alegando la tolerancia con la posición de las minorías, solo tratan de establecer una posición de poder en el que puedan reprimir y borrar todas las opiniones, excepto las suyas”, advirtió la Sociedad Mont Pélerin en su manifiesto constitutivo aprobado el 10 de abril de 1947.
La Sociedad Mont Pélerin se refería de esa manera a la expansión agresiva del totalitarismo comunista soviético en Europa y su amenaza a todo el mundo, en el período inmediatamente posterior a la II Guerra Mundial. Era otra época, sin duda, pero aquella advertencia tiene vigencia en la actualidad, cuando el populismo se ha convertido en una amenaza igual de siniestra que el comunismo totalitario de la posguerra. Inclusive, en algunos países latinoamericanos como Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, el populismo es ya un régimen establecido que socava las instituciones democráticas, suprime el Estado de Derecho y atenta contra “la más preciosa posesión del hombre occidental”, como es la libertad de pensamiento y de expresión.
Por eso, precisamente, esta asociación internacional de intelectuales y profesionales libres que con su palabra defienden la libertad, donde existe, o luchan por su instauración o restauración, donde ha sido suprimida, decidió reunirse durante la semana pasada en América Latina, específicamente en Buenos Aires, Argentina. Allí, personalidades mundiales como el escritor peruano Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010; el filósofo español Fernando Savater; el escritor chileno Jorge Edwards; el expresidente boliviano Jorge Quiroga; el periodista y escritor cubano-español Carlos Alberto Montaner; el actual secretario general del gobierno de Chile, Cristián Larroulet; el exprimer ministro de Estonia, Mart Laar; los exministros de Economía de Chile, Carlos Cáceres; El Salvador, Manuel Hinds, y Argentina, Ricardo López Murphy, entre otros, se dieron cita para debatir sobre el desafío que el populismo está planteando a la libertad en América Latina; y para resaltar la imperiosa responsabilidad que tienen las personas libres, de impedir que el continente latinoamericano sea convertido en un reino de servidumbre, en un imperio de arbitrariedad, en un gran espacio de dictadura y miseria material y espiritual, bajo el sistema neocomunista del socialismo del siglo XXI que Hugo Chávez y sus aliados tratan de imponer al precio que sea.
En el foro de Buenos Aires sobre el populismo se demostró, entre otras verdades irrefutables, que aquellos países donde se respetan las libertades y los derechos democráticos, las sociedades son más equitativas y es donde se obtienen éxitos reales en la lucha por la reducción de la pobreza y de las iniquidades sociales. Tales son los casos de Chile, Uruguay, Brasil y Colombia, por ejemplo, que ya sea con gobernantes de izquierda o de derecha, pero genuinamente democráticos, son naciones libres que están avanzando en el camino del desarrollo y la prosperidad.
Además, no hay un solo país en el cual el populismo triunfe por sus propios méritos. El régimen populista se impone por las fallas de los líderes democráticos. De allí que Mario Vargas Llosa le advirtiera a los argentinos: “Tengan ustedes cuidado, no sea que les pase en octubre lo que hoy nos pasa en Perú”. Se refería el Nobel de Literatura a que en las elecciones del próximo octubre en Argentina podría triunfar la alternativa populista por culpa de los demócratas, que están dispersos y divididos, como ha ocurrido en Perú.
En este sentido, Nicaragua es también un deplorable ejemplo de cómo la inconsecuencia y la estupidez de los políticos demócratas allanan el camino al populismo, sabiendo que este es actualmente el peor enemigo de la libertad y la democracia.
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