CORRESPONSAL/ GRANADA
Juan Pablo López Solórzano (32), lanzador del equipo de los Tiburones de Granada, tiene orden de captura desde el pasado 22 de febrero por el delito de incumplimiento de pensión alimenticia en perjuicio de su hija de 3 años, sin que a la fecha la Policía de este departamento haya cumplido con su detención.
López ,quien es lanzador clase A de la liga Germán Pomares Ordóñez, de beisbol superior, ha rehusado cumplir con su responsabilidad de padre, pero además ha burlado la justicia apoyado por algunos jueces, abogados y hasta jefes policiales, denunció Dania Calderón, madre de la menor.
El deportista es originario de la comunidad rural Los Ranchones, de Nandaime, mientras la madre agraviada es oriunda de Santa Teresa, Carazo, por lo que inició un juicio por pensión alimenticia en su contra en ese municipio, desde noviembre del 2008.
CALVARIO JUDICIAL
Según documentos legales en poder de LA PRENSA, la juez Local Único de Santa Teresa, Ligia Castillo, emitió su sentencia el 13 de octubre de 2009, en la que manda a López asumir el pago de pensiones retrasadas desde enero de 2008 al mes de septiembre de 2009, equivalente a 21 mil córdobas.
Además le estableció una pensión alimenticia definitiva de dos mil córdobas netos que debió depositar en las oficinas del Ministerio de la Familia, de Jinotepe, el 30 de cada mes, a partir de octubre de 2009.
JUSTICIA SE “LUCE”
Calderón, quien labora como doméstica en Managua, dijo que López hizo caso omiso a la sentencia, por lo que se vio obligada a abrir otra causa en su contra en el Juzgado Octavo Penal de Managua.
“Este juez citó tres veces a audiencia preliminar, pero en la última ejecutada el 13 de octubre de 2010 se declaró incompetente por jurisdicción y lo remitió a Carazo y una juez de ese departamento me dijo que mi abogado no me había representado y dejó perder el caso”, citó Calderón.
En busca de lograr que los derechos de su hija y los de ella sean respetados inició de cero otra acusación.
Esta nueva acusación la lleva la fiscal Ligia Velásquez, en el Ministerio Público de Carazo. El pasado 28 de enero, cuando la hija de López cumplió sus tres años de vida, la juez Local Penal de Jinotepe, Mercedes Ramos Rosales, citó a las partes para el 16 de febrero, pero el lanzador tampoco se presentó.
Según los documentos, se le notificó vía exhorto en Nandaime y no llegó a la cita, por lo que la juez Ramos lo declaró rebelde y giró orden de captura por la misma vía al juez penal de Nandaime.
La Policía de Nandaime recibió el oficio el 22 de febrero para su captura, sin embargo esta no se ha ejecutado.
PATERNALISTAS Y MACHISTAS
A criterio de Calderón, la Policía ha asumido una actitud “paternalista y machista” a favor del lanzador.
La razón es que s e ha rehusado a detenerlo bajo el argumento de que se trata de una pensión por alimentos.
La mujer denunció que en conversación con el jefe de la Policía de Granada, comisionado mayor Horacio Sobalvarro, vía teléfono celular hace dos días, el alto jefe le dijo que “no tiene espacio en las celdas preventivas de Granada y por esa causa no lo ha mandado a detener”.
Calderón llevó el caso a Asuntos Internos de la Policía y aseguró que el oficial que la atendió le dijo que el jefe de Auxilio Judicial de Granada, comisionado Domingo González, ya tenía el caso en sus manos, pero que estaba de mediador pues solo esperaba que llegara a sus manos otra orden de captura (motivada aparentemente por un caso similar) contra López para “matar dos pájaros de un solo tiro”.
Ante las diversas denuncias que ha realizado Calderón por otros medios, la única respuesta que recibió del padre de su hija fue una retahíla de insultos y amenazas a través de mensajes a su teléfono celular. LA PRENSA buscó la versión de López y del jefe policial de Granada, pero no respondieron sus teléfonos celulares.
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