Un extraño desalojo ocurrió en Carretera Vieja a León. Campesinos que forman parte de la cooperativa sandinista El Guayabal denunciaron este martes que fueron sacados por presiones gubernamentales de una propiedad de 715 manzanas que un día fue de la familia Somoza y que supuestamente les fue asignada por el Gobierno desde 1991.
Los denunciantes señalaron a un colombiano de querer construir una pista de aterrizaje en la zona, lo que este negó después de señalar que los pobladores impidieron la entrada de trabajadores de una compañía privada que busca reparar caminos como parte de un proyecto de electrificación estatal.
El desalojo dejó a cinco personas detenidas y 170 familias fuera del sitio, según los denunciantes.
Ana Manuela Picado, presidenta de la cooperativa y directiva de las madres de caídos sandinistas, aseguró que el pasado 7 de marzo se presentaron a la propiedad varios funcionarios estatales para lograr la salida de los cooperativistas.
“Se presentó el procurador Estrada, que tenía una orden de Lenín Cerna (secretario de organización del FSLN) y del presidente de que desalojáramos. En ese momento nos dice que nos salgamos, junto con el procurador de León, con el de Gobernación de ese departamento, con el jefe de la Policía de León y el alcalde de Nagarote y el secretario político de la zona”, se quejó Picado quien reconoce que el dominio de la cooperativa no ha sido “legalizado”.
ESTRADA FUE
Por la tarde, una comunicación escueta de la PGR confirmó que Estrada visitó el sitio, pero lo hizo por petición del alcalde de Nagarote, Juan Gabriel Hernández, para “dar seguridad jurídica a los pobladores. Seguramente al colombiano al que ellos se refieren es al alcalde de Nagarote o al secretario político”.
LA PRENSA llamó al alcalde de Nagarote, Juan Gabriel Hernández, pero no respondió a su celular. Después de la visita de los funcionarios, los denunciantes dijeron que llegó el colombiano Edgar Jiménez.
Jiménez se identificó como el encargado de obras de la Compañía Centroamericana de Construcciones que en el país se encarga de construir torres de alta tensión desde Puerto Sandino hasta la frontera con Costa Rica.
“Están locos. Nosotros somos una empresa que construimos la línea Siepac, torres de alta tensión, utilizamos unos caminos y la parte ambiental nos dijo que debemos dejar los caminos en las condiciones que los habíamos encontrado”, dijo Jiménez.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A