París/EFE
Cuba se mantiene en la lista de “enemigos” de internet que elabora Reporteros Sin Fronteras (RSF) con los estados que impiden la libre circulación por la red, mientras que Venezuela entra en la lista de países bajo vigilancia.
Así se desprende del informe anual “Los enemigos de internet” publicado ayer, víspera de la Jornada Mundial contra la “Cibercensura”, en el que junto a Cuba se incluye a Arabia Saudí, Birmania, China, Corea del Norte, Irán, Siria, Turkmenistán, Uzbekistán y Vietnam.
De la lista salieron este año Egipto y Túnez tras las revueltas que acabaron con sus regímenes, pero ambos países se encuentran bajo vigilancia, al igual que Venezuela, Libia y Francia.
La organización señaló que 119 “ciberciudadanos” están encarcelados en todo el mundo, la mayor parte de ellos en China, que cuenta, además, con el más famoso de ellos, el premio Nobel de la Paz, Liu Xiaobo.
Cada vez más la red es considerada como un instrumento de subversión pero también de propaganda oficial, y su influencia en la política de los países es creciente, como muestran los casos de WikiLeaks o de las revoluciones en los países árabes.
LEY MORDAZA DE CHÁVEZ
El gobierno de Hugo Chávez ha introducido por primera vez instrumentos de control de internet en el contexto de “tensión creciente entre el poder y los medios de comunicación críticos”, indica el informe.
Precisa que esos instrumentos se han introducido a través de una “ley mordaza para internet” y mediante la acentuación de la autocensura.
Omnipresente en los medios tradicionales, el presidente venezolano “no podía resistir la tentación de acaparar internet y regular el espacio cuyo control se le escapa”, indica.
Para RSF, Chávez ha entendido la importancia de internet en un país donde casi un tercio de la población tiene acceso a la red, el 60 por ciento de ellos originarios de las clases desfavorecidas, lo que le sitúa en el cuarto lugar en América Latina.
El Ejecutivo ha fomentado el acceso a la red, pero en los últimos años ha entendido que está perdiendo la batalla con respecto a la oposición, en particular en las redes sociales.
Siete de los diez portales más seguidos son críticos con el Presidente, lo que ha servido a Chávez para atacar a este tipo de sitios, que ha calificado de “instrumentos del capitalismo”.
“Internet no puede ser un espacio completamente libre en el que todo se diga o se haga. No, cada país tiene que imponer sus reglas”, afirmó Chávez —según RSF— para justificar la introducción de leyes para controlar la red.
Todo eso justifica la inclusión de Venezuela en la lista de los 16 países en vigilancia.
Más grave es la situación en Cuba, que mantiene dos redes paralelas de internet, una libre, accesible en los hoteles internacionales, y otra muy controlada, que se resume a una enciclopedia, los correos internos, una “wikipedia” cubana y sitios de información gubernamental.
Fuera de los hoteles sólo unos cuantos privilegiados tienen acceso al internet internacional.
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