CABLES COMBINADOS
El devastador terremoto de 8.9 grados de magnitud en la escala de Richter ocurrido este viernes en Japón, el más grave de su historia, habría provocado un “número extremadamente alto” de víctimas, según el Gobierno nipón, que alertó sobre la intensidad de las réplicas.
A primera hora de hoy sábado en Japón se estimaban en 436 las víctimas mortales del sismo, en diferentes partes del norte y este del archipiélago nipón, hizo temblar a Tokio y provocó un tsunami que causó 1,028 heridos y dejó 725 desaparecidos según el balance oficial.
El Gobierno envió 8,000 militares para las labores de rescate a las áreas afectadas.
Las zonas más dañadas son las provincias de Miyagi e Iwate, mientras se temen fugas radiactivas de una central nuclear de Fukushima, por lo que 3,000 personas fueron evacuadas.
El terremoto destruyó edificios, provocó incendios y paralizó el transporte en el noreste de Japón, mientras en Tokio los edificios temblaron y se suspendieron las comunicaciones ferroviarias y el metro, por lo que centenares de miles de personas se quedaron bloqueadas sin poder regresar a sus casas.
Casi más que la fuerza del temblor fueron las olas, de hasta diez metros de altura, las que causaron una mayor devastación en muchas localidades de la costa noreste nipona, llevándose a su paso coches, edificios y barcos.
En Sendai, la capital de Miyagi con un millón de habitantes, se calculan en unas trescientas las personas que fallecieron ahogadas por la fuerza del mar.
Tras el fuerte terremoto, los sobresaltos continuaron hasta primeras horas de hoy sábado en Japón. En plena madrugada, una nueva alerta de tsunami se activó para toda la costa oriental de Japón mientras seguían sucediéndose sin pausa las réplicas del sismo.
Se contaron 60 solo en la jornada del viernes, cuatro de siete grados o más en la escala de Richter, y, ya de madrugada, otros tres terremotos de más de seis grados en la escala abierta de Richter en Nagano (norte de Japón), en la otra costa del Mar de Japón, provocaron más inquietud en un país sobresaltado.
La tierra no dejó de temblar en Japón desde que, a las 14.46 hora local (5.46 GMT), se produjo el devastador sismo, con epicentro a 130 kilómetros de la costa y una profundidad de 20 kilómetros, el más grave sucedido en un país habituado a temblar.
ZONA DE SISMOS
Japón, uno de los países más densamente poblados del mundo, se asienta en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico y los sismos son relativamente frecuentes.
Es el país más preparado del mundo para hacer frente a los terremotos, con normas de construcción muy estrictas, un protocolo de emergencia que paraliza los medios de transporte nada más producirse los sismos y un código de respuesta que la población ha interiorizado desde la infancia.
En este caso, no obstante, la magnitud del sismo, uno de los más graves de la historia, provocó cuantiosos daños personales y materiales, e interrumpió las comunicaciones en gran parte del país, sin que aún se haya determinado su verdadero alcance.
El último cómputo oficial de las autoridades hablaba a las 6:00 hora local del sábado (21:00 GMT del viernes) de 184 fallecidos y 708 desaparecidos, pero se teme que el número sea mucho mayor y los medios locales dan por hecho que sobrepasará el millar.
ALERTA NUCLEAR
Una de las grandes preocupaciones es el estado de las centrales nucleares, una docena de las cuales quedaron paralizadas automáticamente de acuerdo con el protocolo de emergencia.
El INGV, que desde 1999 ha estudiado los numerosos fenómenos sísmicos registrados en Italia, como el devastador terremoto de la región de Los Abruzos del 6 de abril de 2009, explica en una nota que el impacto del seísmo de Japón sobre el eje de la Tierra puede ser el segundo mayor del que se tiene constancia.
El impacto de este suceso sobre el eje de rotación ha sido mucho mayor que el del gran terremoto de Sumatra de 2004 y probablemente es el segundo mayor, solo por detrás del terremoto de Chile de 1960, reza el comunicado.
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El nivel de radiactividad registrado hoy sábado en una sala de control del reactor número uno de la central nuclear de Fukushima N°1, en el noreste de Japón, es 1,000 veces superior a lo normal, según la agencia de prensa Kyodo, que cita una comisión de seguridad.
El primer ministro japonés, Naoto Kan, ordenó a los habitantes que evacuen la zona en un radio de 10 km alrededor de la central, debido al riesgo de escapes radiactivos, según la agencia de prensa Jiji, que cita al ministerio de Industria.
La central Fukushima N°1 está explotada por la compañía Tokyo Electric Power (Tepco) y alimenta con energía a parte de la capital. Está situada unos 250 km al norte de Tokio.
MUERTOS EN EE. UU.
El tsunami originado por el terremoto de magnitud 8.9 que asoló el norte de la isla de Honsu en Japón dejó hasta el momento cuatro heridos y un desaparecido en la costa oeste de EE. UU., según informaciones de las autoridades.
El oleaje generado por el maremoto nipón se llevó por delante a cinco curiosos que se acercaron a ver de primera mano la anunciada llegada del tsunami. Cuatro de esas personas fueron rescatadas por los equipos de salvamento en Oregon, pero una continúa desaparecida en el norte de California.
Las víctimas del tsunami en EE. UU. desoyeron las instrucciones de las autoridades que pedían a la población que se alejara de las playas y los puertos en previsión de una subida inusual del nivel del mar. Las primeras olas del tsunami llegaron el viernes a Hawai y a la costa oeste de Estados Unidos, provocando la evacuación de miles de personas pero sin causar daños.
El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico precisó que las primeras olas arribaron a las 03H24 locales (13H24 GMT) a las costas de Waianae, poco antes de tocar Waikiki, la playa de Honolulu, capital del archipiélago de Hawai. Las olas medían unos 50 centímetros cuando alcanzaron Nawiliwili, en la isla de Kauai, y unos 70 centímetros en Barbers Point, en Oahu, según funcionarios de un centro de emergencia de Honolulu.
Hawai está ubicada a unas 4,000 millas (6,400 km) al este del epicentro del sismo registrado este viernes en Japón, que dejó más de mil muertos y desaparecidos, según fuentes policiales niponas.
El temor de que el terremoto y tsunami que azotó Japón desencadenara un desastre en el Pacífico se disipó cuando las primeras olas causadas por el sismo llegaron a territorio mexicano con solo 70 centímetros de altura.
Las costas del Pacífico mexicano recibieron olas de entre 20 y 70 centímetros, las que fueron consideradas como “un peligro moderado” y no se reportaron víctimas o daños materiales, informó ayer la secretaría de Marina de México, que mantuvo la alerta tras el terremoto y tsunami en Japón.
“Se ha registrado una altura máxima (del oleaje) de 70 cm en Ensenada y de 20 en Los Cabos (noroeste). En Mazatlán, Manzanillo (oeste) y Acapulco (sur), nada alarmante para la población costera”, dijo a la televisora Milenio, José Luis Vergara, vocero de la secretaría de Marina.
El oleaje de 70 cm registrado en Ensenada representa un “escenario positivo”, dijo en rueda de prensa Laura Gurza, directora de Protección Civil.
EVACUAN COSTA CHILENA
En Chile el Ministerio del Interior amplió la orden de evacuación a todas las zonas costeras potencialmente inundables, informó el titular de esa cartera Rodrigo Hinzpeter. El borde costero chileno tiene de 4,000 km de extensión y estaba en alerta de tsunami.
“Nuestro gobierno quiere comunicar la decisión de que se proceda a la evacuación de toda la población que habita en las zonas inundables definidas”, comunicó Hinzpeter desde la Oficina Nacional de Emergencias.
Hinzpeter destacó que se trataba de una “evacuación preventiva” que tiene por objetivo “proteger a la población”, ante las olas que podrían llegar con una altura de hasta “dos y tres metros”.
PAPA ORA POR VÍCTIMAS
El papa Benedicto XVI oró por las víctimas del terremoto y maremoto de Japón, informó el viernes el Vaticano. La Santa Sede dijo que el pontífice está “profundamente entristecido por los efectos repentinos y trágicos” de la catástrofe natural, e invoca “la bendición divina de la fuerza y el consuelo” para los deudos.
Las víctimas de muertos y desaparecidos tras el devastador terremoto de magnitud 8.9, el más intenso en la historia de Japón han sido estimadas preliminarmente en mil. El pontífice también manifestó su solidaridad con los encargados de las tareas de rescate, alivio y apoyo.
El secretario de estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, transmitió las condolencias papales en un mensaje al titular de la conferencia de obispos japoneses, Leo Jun Ikenaga. Solo el uno por ciento de los japoneses es cristiano, pero los católicos desempeñan un papel influyente en áreas como la educación.
SOLIDARIDAD
Los países latinoamericanos correspondieron a la tradicional generosidad de Japón con mensajes de solidaridad y ofrecimientos de ayuda para superar la devastación causada por el terremoto.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas guardó un momento de silencio al iniciar su reunión ayer en solidaridad con las víctimas y damnificados pro el terremoto en Japón. Con este gesto los miembros del Consejo se unieron al mensaje de solidaridad enviado horas antes por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien ofreció a Japón toda la ayuda del organismo internacional.
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