Por Keylla Ballesteros
Siempre te has considerado una mujer guapa, exitosa, trabajadora, cariñosa, fiel y muy entregada al amor, dispuesta a compartir y disfrutar de la juventud con alguien que llene tus expectativas. Pero cuando por fin crees haberlo encontrado, él huye despavorido y tus ilusiones se vienen al suelo, aumenta la frustración y te preguntás: ¿Qué hago mal?
De acuerdo con la sexóloga Ana Salgado, personas que tienen gran inteligencia académica y gran intuición para los negocios o la vida profesional —seguramente porque lo han priorizado— les falta inteligencia emocional y no logran transferir esas características que las hacen exitosas en el campo laboral a la vida personal.
“Mas que ‘espantar’ a los hombres, les falla el proceso de selección. Es decir, que se sienten atraídas por tipos que las van a dejar —todo de manera inconsciente— porque se sienten atemorizados por su éxito o porque tienen problemas con el compromiso”, señala la experta.
Por su parte, la sicóloga Adriana Trillos dice que los hombres tienen dificultades para asimilar el éxito femenino porque los invade el miedo a ser desplazados y no ser necesitados.
“Realmente las mujeres no somos las culpables de que los hombre huyan, lo que sucede es que ellos tienen dificultades para asimilar el éxito femenino porque les invade el miedo a ser desplazados y ya no ser necesitados”, afirma.
Salgado señala que la importancia de crear la conciencia que el desarrollo de la persona debe ser integral. “No puede haber una desconexión tan marcada entre la cabeza y el corazón, y que mientras uno esté mejor como persona —y no sólo como profesional—, más integral será el éxito que se consiga. Hay que darse el tiempo para hacer crecimiento personal porque mientras uno mejor está, mejor le va a ir al momento de escoger con quien compartir su vida”, concluye Salgado.
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