La situación de la niñez migrante de Nicaragua es cada día más preocupante para la Pastoral de Movilidad Humana de Cáritas de Nicaragua, según Yahosca López, coordinadora de ese organismo que tiene presencia en Río San Juan y Rivas, principales lugares utilizados por los nacionales para el tránsito hacia Costa Rica.
La Pastoral de Movilidad cuenta con una Casa del Migrante en Río San Juan, donde según López anualmente “se registra aproximadamente la repatriación de entre 700 y 800 niños que retornan de Costa Rica hacia Nicaragua, por problemas de falta de documentación. En la realidad son muchos más niños que los que nosotros reportamos”.
Según la funcionaria de Cáritas, muchos de estos niños retornan solos mientras otros vienen acompañados de sus padres o un pariente, luego de que son expulsados por autoridades de ese país del sur.
Los niños, niñas y adolescentes que ocupan Río San Juan para emigrar hacia Costa Rica, provienen de Bluefields, El Rama, Jinotega, Estelí y Managua, dice López.
“Nosotros queremos buscar los mecanismos efectivos para evitar este tipo de situaciones de la niñez migrante, ya que sabemos que los niños, niñas y adolescentes que viajan solos o que retornan de Costa Rica están expuestos a situaciones vulnerables como tráfico de personas, abusos sexuales, extracción de órganos y explotación laboral”, afirmó López.
La Casa del Migrante tiene diez años de fundada y su principal función es velar porque se respeten los derechos de los migrantes.
López dijo que la Casa del Migrante es auspiciada por Save the Children y el Ayuntamiento de Vitoria, un organismo español.
“Me atrevo a decir que el 80 por ciento de los migrantes que pasan por esa casa presentan violación a sus derechos humanos y laborales (en Costa Rica). Todos se lamentan porque no les pagan sus prestaciones y salarios. El motivo es simple. Sencillamente porque no están legales. Es una violación total sólo porque no están documentados”, dice López.
La funcionaria aseguró que centenares de niños y adolescentes abandonan el país anualmente. Entre los factores de la migración dijo que están la búsqueda de sus padres, trabajo o bien hacerse independientes.
“Nosotros lamentamos esta migración de niños, niñas y adolescentes, por tal razón nos coordinamos con el Ministerio de la Familia y con la Comisaría de la Mujer para buscar cómo ayudarles para que retornen a sus hogares de origen”, señaló.
LA TRATA DE PERSONAS
Otra de las preocupaciones que observa Cáritas de Nicaragua es la trata de personas, ya que según López, se están identificando casos, los cuales están siendo tratados en conjunto con la Policía Nacional, la Comisaría de la Mujer y el Ministerio Público.
“Nosotros hemos identificado casos de trata de personas entre la misma comunidad de Linda Vista, Laurel Galán, Los Chiles, Boca de Sábalos, en Río San Juan. Por tal razón, estamos organizados con la Policía Nacional y con la Comisaría de la Mujer y el Ministerio Público para poder frenar estos delitos”, aseguró López.
Asimismo explicó que también trabajan con otras instituciones de la red del migrante en la zona de Rivas, “que tiene como fin defender los derechos de los inmigrantes y parar el tráfico de personas y la trata de blanca”.
“Nosotros siempre le recomendamos a los migrantes que pueden emigrar, pero que lo recomendable es hacerlo legal”, dijo la especialista.
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