Robert Downes, embajador en funciones de Estados Unidos (EE.UU.) en Nicaragua, dijo ayer que la razón para que el país quedara excluido de un segundo programa de la Cuenta Reto del Milenio (CRM) es que siguen bajando los índices de buena gobernabilidad y transparencia.
Downes explicó que aún cuando Nicaragua había sido nuevamente elegible para optar al programa al haber cumplido de manera general los requisitos exigidos por la CRM, en la realidad sigue débil sobre la calificación de las garantías que se refieren a gobernar con justicia.
En la reunión anual que sostuvo la Junta de Directores de la Corporación Retos del Milenio, (MCC, siglas en inglés) el 5 de enero pasado, se decidió no aprobar a Nicaragua como un país elegible.
FRAUDE ELECTORAL DEL FSLN FUE DAÑINO
“Hay varias (razones). Como es muy conocido, una parte de la Cuenta aquí fue cancelada por preocupaciones de nosotros (EE.UU.) sobre las elecciones municipales de 2008, y también de los indicadores de buena gobernabilidad”, dijo Downes.
Hizo énfasis en que los 17 indicadores de evaluación a los que se somete la MCC para seleccionar a los países que anualmente se benefician con el programa Cuenta Reto del Milenio, no son del gobierno norteamericano, sino de organismos internacionales como el Banco Mundial.
Estos indicadores miden el comportamiento en relación con tres amplias categorías: buena gobernabilidad, inversión en educación y salud, y creación de una política económica y ambiental que proporciona libertad económica a los ciudadanos de un país.
“Desafortunadamente, aunque Nicaragua está elegible bajo estos indicadores, y aunque el Gobierno de Nicaragua decidió no aplicar para una segunda fase, los indicadores están bajando un poquito en los años subsiguientes en buena gobernabilidad y transparencia y otros”, afirmó Downes.
En la categoría de Gobernar con Justicia se mide la garantía de derechos políticos, libertades civiles, control de la corrupción, efectividad gubernamental, Estado de Derecho y voz, y rendición de cuentas.
El deterioro institucional en el país se viene agravando desde el fraude en las elecciones municipales de noviembre del 2008, atribuido al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), lo que significó para el país la pérdida de 64 millones de dólares que estaban pendientes de ser desembolsados como parte de la CRM.
“Esto no quiere decir que Nicaragua no puede tener recursos de la Cuenta en el futuro, pero por ahora la Junta Directiva de la Corporación decidió que no”, reiteró Downes. Sin embargo reconoció que al ser la Cuenta Reto del Milenio un programa global, la mala calificación puso al país en desventaja frente a los otros 54 en la competencia por obtenerlo.
DECEPCIÓN DE AMCHAM
A Róger Arteaga, presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), no le sorprende que se perdiera la oportunidad de tener de nuevo este programa que ha ayudado a mejorar los niveles de ingresos y la productividad, y que ha abierto mercados a más de 4 mil pequeños productores de Occidente.

La explicación que encuentra Arteaga en que el país fuese de nuevo elegible para competir por la CRM está en que al momento de hacerse la comparación con Honduras (que también tenía un programa igual), debido al golpe de Estado que sacó de la Presidencia a Manuel Zelaya, Nicaragua salió mejor, pero no porque en se haya mejorado la situación de irrespeto a la institucionalidad.
Aún así, Arteaga afirmó que existía la esperanza de que si el Gobierno mostraba algún interés de volver a tener la Cuenta Reto del Milenio “eso podría tener su impacto en Washington, en el Directorio de la Corporación Retos del Milenio, y fuese elegido”.
“Sin embargo, Nicaragua no dio ninguna muestra, ni interés en participar ni mejorar los índices. Si no tuvo ningún interés, menos que lo vaya a tener el directorio en Washington”, dijo Arteaga.
“DEPENDE DE USTEDES”
Downes, si bien dijo que no se consiguió el programa “por ahora”, fue claro en que la oportunidad de obtenerlo depende “únicamente” de que cómo se desarrolle la situación institucional internamente.
En esto coincidió Steve Marma, director residente de la MCC en Nicaragua, al referir la importancia que tiene el tema de cómo se desarrolle el proceso electoral de este 2011.
“Depende de la gente de Nicaragua. Si ustedes exigen y trabajan con el Gobierno, que el sistema (electoral), por ejemplo dé la razón de la suspensión en 2008 por las elecciones, si pueden mejorar ese proceso este año, ésa sería una buena señal para la Junta Directiva para revisar otra vez el proceso el próximo año”, afirmó.
Marma recordó que los recursos disponibles de la CRM son limitados, y por tanto, se quedan con el programa los países que mejores indicadores tengan.
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