Por Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Primero lo avaló y ahora el canciller tico René Castro, asegura que Nicaragua nunca ha utilizado los estudios ambientales y planos en los que invirtió para limpiar el río San Juan, labor iniciada en octubre del año pasado y que ha generado descontento entre los costarricenses.
«No, los estudios y los planos en que Nicaragua invirtió nunca se han utilizado», declaró Castro al diario La República. «Ese proyecto ni siquiera se ha ejecutado, nunca arrancó. Lo que están haciendo es una arbitrariedad en territorio extranjero. Algo nunca planeado, nunca incluido en ningún estudio, en ningún plano ni proyecto de ingeniería», añadió.
Castro, quien esta mañana brindará una conferencia de prensa para brindar detalles sobre las audiencias en La Haya, manifestó que la limpieza del río San Juan de Nicaragua se realiza con empirismo y lo considera una «chambonada», a pesar que al inicio avaló las obras ante los diputados de su país.
El conflicto con Nicaragua, detonado en Costa Rica por una familia nicaragüense a la cual el Ejército, la Policía Nacional y la Fiscalía de Nicaragua vinculan al narcotráfico; ha copado la agenda de la cancillería costarricense, dijo Castro.
«A estas alturas hubiéramos querido tener un programa respecto a la inversión en Asia, sobre el sistema de becas y enseñanza de idiomas que necesitamos, mucho más avanzado. En lugar de haber presentado la oferta a los seis países con los que tenemos relación (China, Singapur, India, Japón, Corea y Qatar) en diciembre, ahora lo haremos en marzo», explicó sobre los atrasos por atender el conflicto del dragado.
Al no poder lograr el retiro del Ejército de Harbour Head y tampoco frenar la limpieza del río, a pesar de haber acudido a diferentes foros políticos para que le resolviera un problema jurídico, Costa Rica cifra sus esperanzas en la Corte Internacional de Justicia para que impida el dragado.
«Esperar las medidas cautelares de La Haya para que se detenga este daño ambiental debido a la ejecución de un proyecto mal concebido, mal dirigido, empíricamente ejecutado y que no va a generar beneficios económicos, ni sociales», respondió a La República el canciller.
Castro y su país confían en que la Corte dictará medidas cautelares para frenar el dragado, la cual deben ser acatadas por Nicaragua. «Sería dispararse en el propio pie no cumplir con las órdenes de La Haya, porque inmediatamente se afectarían los otros casos», respondió Castro, quien reiteró que la última instancia de su país sería acudir al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
«Es la última instancia a la cual Costa Rica recurrirá y solo lo hará una vez que haya agotado las gestiones en La Haya, que ve la parte legal. El Consejo de Seguridad actuaría como implementador de una resolución no acatada de la Corte», dijo.
Castro considera que la Organización de Estados Americanos que promovió un diálogo condicionado, debió ser más eficaz, pero un paso obligado que su país debió agotar.
El canciller descartó que Costa Rica vaya a formar un ejército. «Si tengo que escoger entre tener universidades públicas de mejor calidad y manejar la impaciencia de usar el derecho internacional volviendo a constituir un ejército, prefiero respirar hondo, calmar mi ansiedad y mantenerme en la línea que diseñaron nuestros padres fundadores de esta República desarmada y democrática», culminó.
A las diez de esta mañana, Castro brindará una conferencia de prensa en la cancillería, previo al viaje de la delegación de su país a La Haya, Holanda, sede de la Corte.