El jueves de la semana pasada fue constituida la Unión Nacional de la Esperanza (UNE), coalición electoral que proclama la candidatura presidencial de don Fabio Gadea Mantilla para las elecciones de noviembre del próximo año.
La UNE, cuya sigla evoca sonora y visualmente a la UNO (Unión Nacional Opositora) que con la candidatura presidencial de doña Violeta Barrios de Chamorro derrotó de manera contundente al Frente Sandinista y a Daniel Ortega, en las elecciones del 25 de febrero de 1990, quedó integrada con 8 organizaciones políticas. Pero sólo una de ellas, el Partido Liberal Independiente (PLI), tiene personería jurídica y por lo tanto derecho de presentar candidatos para las elecciones nacionales de 2011. Las otras 7 organizaciones: Movimiento Vamos con Eduardo (MVE), Movimiento Renovador Sandinista (MRS), la corriente del PLC con Visión de Nación, un sector de la Resistencia Nicaragüense, el movimiento de Unidad Conservadora, el Movimiento de Alcaldes Nueve de Noviembre y la Unión Ciudadana por la Democracia, aunque son más o menos importantes no son reconocidas por el Consejo Supremo Electoral.
Esto significa que si la UNE no lograra atraer a otros partidos con personería jurídica, obligatoriamente tendría que ir a las elecciones en la casilla del PLI, que es la número 13. Sin embargo, el mismo día que fue constituida la UNE, el presidente de facto del Consejo Supremo Electoral advirtió que algunos partidos tienen litigios internos pendientes de resolución, lo cual dicho por esa personas podría entenderse como una amenaza al PLI, ya que la nueva alianza electoral no tiene el visto bueno de los caudillos del pacto. O sea que el CSE podría quitarle la personalidad jurídica al PLI para dejar a don Fabio sin casilla, o al menos para obstaculizar la presentación de su candidatura presidencial.
En todo caso, los grandes ausentes en la UNE son, notoriamente, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el Partido Conservador y la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), la cual tiene la particular importancia de que legalmente es la segunda fuerza electoral, por haber quedado en segundo lugar en la elección presidencial de 2006, y por lo tanto es el único partido que tiene derecho a integrar los Consejos Electorales, junto con el FSLN, que ganó la elección con sólo el 38 por ciento de los votos gracias al pacto de Daniel Ortega con Arnoldo Alemán.
También están fuera de la UNE otros movimientos políticos como la Coalición Democrática, en la cual participa un partido que también tiene personalidad jurídica, que es el Partido de Acción Ciudadana (PAC). Además, nominalmente existen otros partidos más, pues según informó el presidente de facto del CSE son 18 las organizaciones políticas que tienen personería jurídica y están habilitadas para participar en las elecciones, incluyendo al Frente Sandinista y a los partidos que tienen litigios pendientes y podrían ser eliminados si así le conviene y lo dispone Daniel Ortega.
En todo caso, algunos de esos pequeños partidos están subordinados al FSLN, y los otros, aunque sean opositores la única significación que tienen es la personería jurídica que les reconoce el Consejo Supremo Electoral. De manera que la única importancia de que algunos de esos grupos se incorporen a la alianza electoral que encabeza don Fabio Gadea Mantilla como candidato presidencial, es de imagen política, porque en términos cuantitativos de votos electorales es muy poco o prácticamente nada lo que pudieran aportar.
En consecuencia, los partidos que están fuera de la Unión Nacional de la Esperanza ( UNE) y que tienen realmente importancia para que la población democrática —sobre todo los ciudadanos que se consideran independientes—, pueda percibirla como una verdadera alianza nacional opositora, son la ALN, el Partido Conservador y sobre todo el PLC.
Pero a juzgar por la reacción del vocero del PLC a la constitución de la UNE, no parece factible que dicho partido se integre a esta alianza. La candidatura de Arnoldo Alemán —inaceptable para algunos miembros de la UNE y otros grupos que podrían integrarse—, es el gran problema que esta alianza democrática y personalmente don Fabio Gadea Mantilla, tendrán que resolver antes de marzo del próximo año, a fin de alcanzar el potencial necesario para derrotar a Daniel Ortega y el FSLN, igual que la UNO y doña Violeta los derrotaron en 1990.
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