El Ejército de Nicaragua no responderá a la movilización de la policía de fronteras y otras medidas de vigilancia y control en la frontera sur, anunciadas por Costa Rica con motivo de Navidad y fin de año.
Según publicación de ACAN-EFE, el Ministerio de Seguridad costarricense emitió un comunicado a través del cual confirma que este cuerpo se restablecerá y reforzará con un grupo de 200 funcionarios de la Fuerza Pública.
El jefe de Relaciones Públicas del Ejército de Nicaragua, coronel Juan Ramón Morales, expresó que el cuerpo castrense mantendrá sus labores normales de vigilancia y patrullaje, en territorio nicaragüense.
“Nosotros no pretendemos bajo ningún punto de vista (…) incrementar fuerzas en la frontera porque no tenemos ninguna situación que amerite el envío y el refuerzo de tropas y efectivos militares en las fronteras”, sostuvo el vocero militar.
Morales aseguró que durante este período festivo han destinado las mismas fuerzas que en fechas similares.
Trabajará “un dispositivo normal que siempre se ha mantenido en la frontera (sur), en función de desarrollar nuestras labores de patrullaje, nuestras labores de vigilancia y resguardo de la soberanía y de manera muy enfática en la lucha contra el narcotráfico”, explicó Morales.
No obstante, el vocero militar aclaró que estarán “pendientes y vigilantes”, pues en caso de conocer de una actividad del narcotráfico, “tené plena seguridad que vamos a estar ahí enfrentándola”.
Según las publicaciones noticiosas, Costa Rica ha anunciado que además enviará al menos cien oficiales de policía a Barra del Colorado, en la zona caribeña, en las cercanías del área donde Costa Rica y Nicaragua mantienen una controversia desde hace casi dos meses, después que Nicaragua inició la limpieza del río San Juan.
En esa localidad se establecerá “una base de operaciones con monitoreo electrónico (…) con el fin de tener mayor control de la seguridad de la zona”, indica la nota oficial costarricense.
El Gobierno de Costa Rica anunció además un “reforzamiento de la presencia y vigilancia en todo el cordón fronterizo con aproximadamente 30 puestos de avanzada”, así como patrullajes en los principales ríos costarricenses afluentes del fronterizo río San Juan, como el Colorado, el Sarapiquí y el San Carlos.
Estos patrullajes serán coordinados por el Servicio Nacional de Guardacostas y el Servicio de Vigilancia Aérea, tanto para control de fronteras como del narcotráfico, para lo cual también se colocarán cámaras de vídeo, detalla el boletín.
NICARAGUA LO VE CON BUENOS OJOS
Mientras el diario costarricense La Nación publicó ayer que el gobierno de Laura Chinchilla también decidió instalar una especie de “portones” en los deltas de los ríos Colorado, San Carlos y Sarapiquí para impedir la navegación en horarios comprendidos entre las 6:00 p.m a las 6:00 a.m., una medida que se reglamentará con un decreto en días venideros.
“No tenemos ningún inconveniente que realicen y apliquen todas las medidas a su alcance, mientras las realicen en su territorio”, reaccionó el portavoz del Ejército de Nicaragua.
De manera complementaria, los policías instalados en los puestos fronterizos requisarán a quien transporten víveres y combustibles, y según el anuncio, incautarán los productos si sospechan que tienen por destino las tropas nicaragüenses.
“Ya ha ocurrido. Tenemos razones suficientes para sospechar como altamente probable que durante semanas ellos adquirieron combustibles en territorio costarricense”, dijo el ministro de Seguridad Pública, José María Tijerino, quien afirmó que la draga operada por Edén Pastora utilizó carburantes llegados desde Costa Rica.
Recordó Morales que las instituciones del Estado de Nicaragua han estado garantizando el suministro desde Managua.
“Nosotros no dependemos de lo que los costarricenses limiten o corten. Nosotros dependemos de lo que nosotros tenemos como país, como nación, como Estado, y el Estado y el gobierno están enfocados en proporcionarles de todas las necesidades y recursos que requiera la población de allí (San Juan de Nicaragua)”.
Igualmente en relación al combustible que han estado utilizando para la limpieza del río San Juan, dijo Morales, lo están trasladando desde Managua.
Sin embargo, según La Nación las autoridades costarricenses indagan hasta las posibilidades legales para relacionar los supuestos actos de ayuda de algunos costarricenses con los nicaragüenses que trabajan en la limpieza del río San Juan, para lo cual les argumentarán el delito de “traición a la patria”, contenido en el Código Penal de ese país.
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