PUERTO PRÍNCIPE/ AFP
Al menos doce personas fueron linchadas en los últimos días en Haití por ciudadanos que las acusaban de traer al país la epidemia de cólera, al tiempo que miles de personas se manifestaron en Puerto Príncipe para pedir la anulación de las elecciones del domingo pasado.
“Una docena de personas acusadas de haber importado el cólera a la región, que hasta el momento no lo tenía, fueron asesinadas a golpes de machete y a pedradas, y sus cuerpos fueron quemados en la calle”, indicó un inspector de la Policía haitiana. Los hechos tuvieron lugar en el departamento de Grand’Anse, en el suroeste de Haití, donde se han registrado seis de los 1,817 casos de infectados desde mediados de octubre.
Por otro lado, entre 2,000 y 3,000 personas se manifestaron pacíficamente ayer por las calles del centro de Puerto Príncipe, convocadas por diez candidatos presidenciales para reclamar la anulación de las elecciones haitianas del domingo pasado, en las que se registraron incidentes que dejaron dos muertos.
Entre los manifestantes, rodeados por la Policía, se encontraban algunos de los 18 candidatos que compitieron por la Presidencia, como Charles-Henri Baker o Jean-Henry Céant, quienes ya desde el domingo denunciaron un fraude en beneficio del candidato oficialista, Jude Célestin.
En este contexto, el sitio web WikiLeaks difundió el miércoles un cable diplomático estadounidense secreto en el que se afirma que el presidente René Preval intentó “orquestar” la transición política en Haití y así evitar ser forzado al exilio.
Preval, cuyo mandato expira a comienzos de 2011, expresó su preocupación a funcionarios del Gobierno estadounidense acerca de que su sucesor no le permitiera volver a su vida privada en Haití, según un cable fechado en junio de 2009 y firmado por Janet Sanderson, embajadora de Washington en Puerto Príncipe en ese entonces.
“Paren a Preval” y “Anulen las elecciones” fueron algunas de las consignas que coreaban los manifestantes en la marcha desde el Campo de Marte, cerca del Palacio Presidencial, rumbo a una oficina del Consejo Electoral Provisorio, del que reclaman su suspensión.
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