SANTIAGO DE CHILE/ AP
Emulando a los 33 mineros rescatados desde el fondo de una mina tras 69 días de encierro, 33 mujeres se encerraron el martes en un yacimiento de carbón abandonado para exigir que se les restituya en sus empleos de emergencia, informó la televisión estatal.
Las mujeres, usando cascos de minero, ocuparon la mina a 700 metros de profundidad y amenazan con iniciar una huelga de hambre si el Gobierno no las recontrata en los empleos creados para disminuir la enorme cesantía causada por el terremoto de magnitud 8.8 y posterior tsunami que el 27 de febrero arrasó con decenas de poblados y caletas pesqueras.
En las afueras de la mina hay más de un centenar de mujeres que apoyan a las 33, mientras reparten almuerzos elaborados en una “olla común”. Las mujeres pertenecen a las localidades de Lota, Coronel y San Pedro de La Paz, en la región del Bío Bío, 530 kilómetros al sur de Santiago.
La mina El Chiflón del Diablo, usada por las mujeres para protestar, es un viejo yacimiento carbonífero que desciende y continúa bajo el océano Pacífico, en Lota. Fue abandonada hace dos décadas, cuando la extracción de carbón dejó de ser rentable, y actualmente es un museo con visitas guiadas.
Para llamar la atención, las manifestantes decidieron que 33 mujeres —el mismo número de mineros que permaneció 69 días atrapados— se instalará a unos 700 metros de profundidad en El Chiflón del Diablo, lugar al que entraron como turistas.
Las mujeres estaban contratadas por el Gobierno a través del Cuerpo Militar del Trabajo para labores de aseo y despeje de escombros dejados por el terremoto.
“Es poco lo que ganamos, 138,000 pesos (unos 287 dólares), pero los necesitamos”, dijo Ángela Mellado, dentro del socavón.
Cecilia Bustos advirtió que “si no tenemos ninguna respuesta… iniciaremos una huelga de hambre.”
La intendenta (gobernadora) regional, Jacqueline van Rysselberghe, dijo sonriendo a la televisión: “Lo encuentro ingenioso, que haya 33 mujeres en una mina”.
Recientemente el alcalde de Lota, Jorge Venegas, al criticar el fin de los empleos de emergencia dijo que “no es que nos gusten estos programas. Queremos trabajos dignos y un salario justo”.
Una de las razones esgrimidas por el Gobierno del presidente Sebastián Piñera para concluir con el programa fue la reactivación económica de la zona.
El plan de trabajos de emergencia concluyó el 4 de noviembre, dejando a unas 8,000 personas cesantes. En octubre se habían terminado otros 9,500 empleos que también formaban parte del Cuerpo Militar del Trabajo. El Gobierno estudia la recontratación de unas 3,000 personas.
Las regiones del Maule y Bío Bío (en esta última se ubica Lota) están entre las más dañadas por el cataclismo que en toda la zona centro sur chilena dejó daños por unos 30,000 millones de dólares, según cifras oficiales.
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