A puro pitcheo, los Gigantes de San Francisco destronaron a los Padres de la cima de la División Oeste de la Liga Nacional.
El pitcheo fue también clave para el sostenimiento de los Bravos en el sector Este del viejo circuito por más de una década.
El pitcheo fue, además, el punto desde el cual se impulsaron equipos como los Dodgers y los Orioles en su momento, para poder trascender.
Sin embargo, buenas rotaciones no son necesariamente garantía de la victoria en el beisbol, y menos en trayectos cortos, como en la postemporada.
Un reciente análisis de FanGraph.com señala que las mejores rotaciones que han existido fueron las formadas por los Orioles en 1971 y los Bravos en 1998.
Pero, curiosamente, en esos años los campeones fueron Piratas (1971) y Yanquis (1998), que disponían de tropas con equilibrio en general.
Negar que el pitcheo es esencial para el éxito sería ridículo. No obstante, el tiempo ha probado que balance, experiencia e inspiración son factores determinantes para el triunfo.
Y esos elementos son aún más decisivos cuando no hay margen para el error, como en el tramo que está por iniciarse, el de los play offs.
Aquí los equipos deben hilar fino. El que se descuida se despide. Y las series pueden tomar cualquier rumbo, aun cuando los expertos ofrezcan ciertas luces.
¿QUIEN ESTÁ MEJOR?
Tampa tiene una fiera en David Price (19-5 y 2.73), pero Matt Garza (15-10 y 3.91) se trabó, James Shields (13-14 y 5.04) se aflojó y Jeff Niemann (11-8 y 4.14) perdió el ritmo.
En los Yanquis están CC Sabathia (21-7 y 3.18) y Phil Hughes (17-8 y 4.21), pero Andy Pettitte (11-3 y 3.17) aún provoca dudas y A. J. Burnett (10-15 y 5.33) se devaluó por completo.
Texas está feliz porque Cliff Lee (12-9 y 3.27) está saludable y ha probado que se crece en play offs, pero los que le siguen no son confiables, así que su esperanza está en el ataque.
Minnesota utilizará a Francisco Liriano (14-10 y 3.62), Carl Pavano (17-11 y 3.83) y Brian Duensing (10-3 y 2.44) en los play offs, pero ninguno infunde temor a sus oponentes.
Los Filis, en cambio, tienen al mejor trío actual con Roy Halladay (21-10 y 2.44), Roy Oswalt (llegó con 6-12 y ahora tiene 13-13, tras 7-1 y 1.65 en Filadelfia) y Cole Hamels (12-11 y 3.09), quien cierra a todo meter.
Los Rojos tienen como “as” a Bronson Arroyo (17-10 y 3.88) y le sigue Johnny Cueto (12-7 y 3.64). Después no tienen otro abridor de 10 triunfos. Sin embargo, igual que todos los clasificados, aspiran ser primeros.
San Francisco, cuyos abridores tenían 17 salidas seguidas sin permitir más de tres carreras por juego, han emergido con mucha profundidad y consistencia, pero, aun con Tin Lincecum y Matt Cain, no son un súper staff.
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