La cooperación japonesa

La Cooperación China. Editorial LA PRENSA

Al agradecer la condecoración con la Orden José de Marcoleta en el grado de Gran Cruz, que el viernes 10 de septiembre corriente le otorgó la Cancillería de Nicaragua con motivo de terminar aquí su misión diplomática, el Embajador del Japón Shinichi Saito enumeró los proyectos de cooperación japonesa realizados durante su permanencia en el país, así como los que quedan programados y en curso de ejecución.

El señor Saito, quien próximamente cumplirá su período de tres años y medio como Embajador del Japón en Nicaragua, subrayó que el objetivo de la cooperación japonesa es “disminuir la pobreza del país y promover el desarrollo socio-económico, sobre todo en los campos de infraestructura, educación y salud”. En ese sentido, el embajador Shinichi informó que la cooperación japonesa a Nicaragua en los últimos tres años y medio se desplegó en más de 140 proyectos, valorados en unos 100 millones de dólares. En ellos se incluyen 150 escuelas, 23 proyectos de mejoramiento y construcción de infraestructura vial, 26 pozos y 14 puentes. Y nombró el Embajador nipón proyectos de gran envergadura, como la construcción de la Terminal Pesquera de San Juan del Sur, el nuevo Hospital General de Boaco, los puentes de la Ruta 7 y la donación de Maquinarias y Equipos para Construcción Vial.

Pero donde el embajador Saito puso el mayor énfasis de la cooperación de su país, fue en los proyectos comunitarios “relativamente pequeños por su tamaño”, cuales son “más de 100 escuelas, pozos, puentes y adoquinamientos en las diversas comunidades”, porque —aseguró el diplomático japonés—, “estoy convencido de que este tipo de proyecto es más importante porque beneficia a las comunidades de manera directa, y creo que es el programa que nuestro Gobierno debe ampliar en el futuro cercano”.

Tal vez por tacto diplomático, el Embajador del Japón no mencionó la espinosa situación de que importantes obras construidas por la cooperación japonesa, hayan sido utilizadas por el régimen de Daniel Ortega con fines de propaganda partidista, tal como lo han denunciado los medios de prensa independiente. De todas maneras, es un abuso que seguramente ha molestado al Embajador japonés y su gobierno, aunque no provocara necesariamente ninguna protesta pública.

Más bien, al recibir la condecoración de la Cancillería de Nicaragua el embajador Shinichi Saito resaltó los proyectos de la cooperación japonesa para el futuro inmediato, entre los que se cuenta una obra tan importante como la construcción del Puente Santa Fe en el río San Juan —que será el más grande de Nicaragua, con 260 metros de longitud—, y una planta fotovoltaica para la generación de energía limpia, cuyo costo entre ambos sumará unos 40 millones de dólares.

Cabe señalar que la cooperación japonesa con Nicaragua se ha mantenido constante, a pesar de que la economía de Japón no pasa actualmente por buenos momentos, y no obstante que en general la cooperación internacional está disminuyendo en todas partes y que el Japón no pone condiciones a la ayuda a ningún país, como sí lo hace el gobierno venezolano de Hugo Chávez, que utiliza los recursos petroleros de Venezuela para financiar su proyecto geopolítico internacional denominado socialismo del siglo XXI.

El embajador Saito informó que “actualmente Japón está brindando asistencia a más de 150 países y regiones del mundo (y que), por lo tanto, se hacen más limitados los recursos que se destinan a cada país”. Y agregó que “bajo esta situación, todos los miembros de nuestra Embajada están trabajando activamente para mantener por lo menos el mismo nivel y volumen de nuestra ayuda”.

Cabe recordar que en lo que se refiere a la cooperación europea con Nicaragua, desde mayo de 2008 la entonces Embajadora de la Unión Europea en Managua, señora Francesca Mosca (a quien Daniel Ortega ofendió vulgarmente de manera pública), informó que “muchos gobiernos de Europa están retirando su cooperación de Nicaragua porque prefieren ayudar a países más pobres en otras zonas del mundo”. Algunos meses después, debido al gran fraude electoral de noviembre de 2008 Nicaragua perdió el apoyo presupuestario externo, lo mismo que la cooperación de Estados Unidos por medio de la Cuenta Reto del Milenio.

Ahora, como advierten políticos de la oposición y representantes de organizaciones cívicas de Nicaragua, debido a los atropellos del régimen orteguista a representantes de organismos internacionales, a la violación de los principios básicos de la democracia y el Estado de Derecho y a la evidente preparación de otro gran fraude para las elecciones del próximo año, la perspectiva es que la cooperación externa con Nicaragua se reducirá más todavía. Salvo la de Venezuela, por supuesto, porque más que cooperación es inversión neocolonial chavista.

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