El madroño tiene hoy en día un doble propósito: contribuye a fortalecer la conciencia educativa al ser el Árbol Nacional de Nicaragua, lo que se suma a su potencial de ser utilizado con fines de reforestación.
La Fundación Bosque y Comunidad optó por realizar durante los primeros quince días de septiembre una campaña de reforestación pro Fiestas Patrias, disponiendo de más de 36 mil plantas de madroño.
Las plantas, que fueron producidas en los viveros de la organización, fueron sembradas por estudiantes de varias escuelas e institutos en los municipios de Nandaime, Granada; Telica y El Sauce en León; así como en Morazán, El Viejo, Villa Nueva y cercanías al volcán Cosigüina en Chinandega.
Vladimir Elvir, a cargo de los proyectos productivos que se desarrollan con los centros escolares y la Fundación Bosque y Comunidad, destacó que de las 36 mil plantas de madroño, al menos 12 mil fueron ubicadas en el municipio de Nandaime.
Cabe destacar que Granada, Masaya y León sobresalen entre los departamentos con mayor demanda del árbol de madroño para las celebraciones de la Gritería en diciembre de cada año, para la ornamentación de los altares de la Purísima Concepción de María.
El madroño fue declarado como Árbol Nacional el 23 de agosto de 1971, bajo el decreto 1891, el que mandata al Poder Ejecutivo, al Ministerio de Educación y al Ministerio Agropecuario y Forestal la siembra obligatoria de la especie en parques, avenidas, plazas y aceras cada Día del Árbol.
Sin embargo, la especie se ha visto afectada por un uso inadecuado, ya que es demandada como leña, dadas sus bondades para este fin.
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