Como perjudicial para las relaciones entre Estados Unidos y Nicaragua calificó el embajador Robert Callahan las acusaciones “absolutamente sin fundamentos” del presidente Daniel Ortega, contra su Gobierno, de pretender impulsar un golpe de Estado en el país.
“Desgraciadamente una acusación de tal naturaleza realmente perjudica nuestros esfuerzos para crear mejores relaciones basadas en el respeto mutuo”, enfatizó el embajador Callahan, al finalizar una firma de alianza entre USAID, Casa Mántica y Pymes.
El presidente Ortega sostuvo en una entrevista al canal ruso RT, que el Gobierno de Estados Unidos está interesado en un golpe de Estado en Nicaragua, aunque aclaró que no existen condiciones para una acción de ese tipo.
El embajador Callahan señaló que no es la primera vez que se expresan acusaciones “sin fundamentos” contra su Gobierno, y enumeró entre ellas cuando se les acusó de “ocupar e invadir Haití” tras el terremoto de enero pasado. Callahan agregó que en la actualidad no hay soldados norteamericanos en ese país.
Mencionó también que se especuló respecto a la creación de una máquina para provocar terremotos.
“Si hay una preocupación por parte de este Gobierno, o de cualquier otro Gobierno, estamos muy dispuestos de charlar con ellos sobre preocupaciones, pero de hacer una acusación tan seria, sin fundamento, eso realmente perjudica nuestros esfuerzos para crear una relación verdaderamente de respeto mutuo”, insistió el diplomático.
Destacó que hasta el momento no existe ninguna comunicación oficial de las autoridades nicaragüenses sobre las acusaciones del presidente Ortega, ya que lo lógico sería que se utilizaran los canales diplomáticos correspondientes, pero manifestó que todo lo conoció a través de los medios de comunicación.
Sobre su ausencia en Cancillería durante la explicación de la magistrada Alba Luz Ramos sobre la crisis en el Poder Judicial, precisó que tuvo problemas de agenda.
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