De un disparo en el tórax falleció la madrugada de ayer la joven basquetbolista María Marling González Sevilla, de 23 años, en el bar Stop, ubicado en el barrio Riguero Norte, de los semáforos de La Robelo, 1 cuadra al Este.
Según la Policía del Distrito Cuatro, los hechos ocurrieron cuando la joven recibió una llamada a su celular y salió a orillas del porche del bar y tres desconocidos le exigieron que entregara el celular, pero ésta al oponerse desencadenó la ira de uno de los delincuentes, quien le disparó.
La joven se encontraba consumiendo en el bar en compañía de otras compañeras de su equipo, con las que se reunió desde la noche anterior para departir sin imaginar que la muerte llegaría hasta ese lugar.
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Las personas que la acompañaban la trasladaron al hospital Alemán Nicaragüense, pero murió en el transcurso del camino al desangrarse por el balazo.
Los familiares de la infortunada joven, quien habitaba en el barrio Batahola Norte, se encontraban destrozados por la situación que están viviendo, donde los delincuentes se salieron una vez más con las suyas por llevarse un celular que no costaba más de 300 dólares.
JOVEN DEPORTISTA
María Marling pertenecía al equipo de la Federación Nicaragüense de Baloncesto UNAN-RUCFA y había participado en varios torneos como armadora del equipo destacándose entre sus compañeras.
No dejó hijos en la orfandad, pues era muy dedicada a sus estudios universitarios, ya que su sueño era ayudarle a su madre.
Carlos Manuel Zamora, de 25 años, novio de la ahora occisa, refirió que Marling estudiaba el cuarto año de mercadotecnia en el Recinto Universitario Carlos Fonseca Amador (RUCFA), donde también se dedicaba al deporte.
“Mi novia era una persona sana sin problemas, no tenía enemigos, no entiendo cómo esos desgraciados acabaron con su vida”, dijo el joven.
Lo más apreciado para la familia de la ahora occisa era su amor y dedicación por el deporte, su independencia en todas las actividades que emprendía sobre todo su capacidad de enseñar a otros sus conocimientos.
Los hermanos de Marling jamás imaginaron que la vida de una persona tan joven acabaría de esa forma, porque, además, casi nunca salía de su casa.
PIDEN JUSTICIA
Los familiares pidieron a las autoridades policiales que investiguen el caso y que se ponga mano dura a los autores de ese crimen, que dejó desgracia en su hogar con la pérdida de un ser amado.
Mientras tanto, la Policía del Distrito Cuatro informó que ya está trabajando para esclarecer los hechos y dar con el paradero de los delincuentes, los que aún son desconocidos para los investigadores de esa delegación policial.
Algunas calles del barrio Riguero Norte se han tornado violentas en los últimos meses, según los vecinos del sector. El pasado fin de semana, un parroquiano murió de forma violenta.
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