CORRESPONSAL/COSTA RICA
Bajo lemas como Marchando por la Vida: Crucitas Libre de Cianuro y Ni Una Sola Mina, un grupo de ambientalistas inició una caminata de 170 kilómetros para protestar contra este proyecto minero, que se ubica en zona fronteriza con Nicaragua.
Unos 15 ambientalistas partieron ayer de Casa Presidencial, ubicada en San José, hacia Cutris de San Carlos, zona norte del país, en un recorrido que pretenden hacer en siete días y con escalas.
Antes de partir, los ambientalistas leyeron un pronunciamiento en el que piden a la presidenta Laura Chinchilla derogar un decreto emitido por el gobierno del ahora ex presidente Óscar Arias, que declara de interés nacional esta minería.
Durante la lectura del pronunciamiento un grupo más numeroso, que se opone a esta mina, encendió velas diciendo que el destino de los que marchan no es Crucitas, sino la vida, pues consideran que el desarrollo del proyecto puede contaminar el ambiente.
Según el ambientalista David Rojas, el recorrido termina el próximo domingo y en el trayecto, de 170 kilómetros, los ambientalistas harán escalas al final de cada día.
Durante el recorrido se unirán niños y adultos con camisetas que rechazan la minería. Los participantes cuentan con un vehículo de apoyo, que los acompañará cargando sus pertenencias.
Los que se oponen a Crucitas, consideran que su desarrollo afecta el medio ambiente y que los beneficios económicos son inferiores al daño ambiental, pero la empresa desarrolladora Industrias Infinito dice lo contrario, asegura que llevará empleo y desarrollo a comunidades de la zona, que por años han estado sumidas en la pobreza.
Actualmente se ventila un proceso judicial contra la mina en el Tribunal Contencioso Administrativo del Segundo Circuito Judicial de San José. El Tribunal realizará una audiencia con las partes el próximo 11 de agosto.
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