Por Sandy Cohen
LOS ÁNGELES/AP
Esta es la Lindsay Lohan que todos conocemos: ésa que ha sido arrestada por manejar ebria y ha estado varias veces en rehabilitación; ésa de la prensa sensacionalista, que cae sobre un cactus y se va a rumbear en Cannes cuando debería estar en tribunales; ésa con una reputación tan mala que la estrella de reality shows Tila Tequila una vez declaró: “No voy a ser otra Lindsay Lohan que echa todo aquello que ha logrado a duras penas por el inodoro”.
Pero también está la otra Lindsay: ésa que su madre defiende como una joven normal que está madurando en Hollywood; ésa a quienes sus socios en el mundo de la moda describen como puntual, profesional y enfocada mientras se prepara para lanzar una colección de 280 piezas; ésa que Robert Rodríguez seleccionó para su próxima película, Machete ; ésa que asumió el papel que otras rechazaron: el de la leyenda porno Linda Lovelace en una cinta que tiene a muchos comentando.
¿PODRÁ SUPERAR SUS PROBLEMAS PERSONALES?
El próximo capítulo para cada una de estas Lindsay ya ha comenzado. Lohan tiene prevista una audiencia el martes para determinar si violó los términos de su libertad condicional por manejar borracha, y enfrentará una pena de cárcel si lo hizo.
Pero tan pronto salga de sus problemas legales, podrá comenzar a trabajar en Inferno: A Linda Lovelace Story , un relato oscuro y violento sobre la industria pornográfica, la prostitución y la violencia doméstica en un papel que podría catapultarla —o arruinarla— como actriz.
El escritor y director Matthew Wilder tiene fe total en su estrella, pese a las críticas de sus pares por su selección. Aunque algunos han dicho que no aguantará el mes de rodaje, él confía en que está lista para interpretar un guión difícil, con material a veces espeluznante. Dice que la actriz tiene la profundidad necesaria para encarnar a Lovelace, una mujer que alega que su violento esposo la obligó a prostituirse y a hacer películas porno, incluida una en la que tuvo relaciones con un perro.
LA OTRA CARA
Por otra parte está su marca de ropa, 6126. Lo que comenzó como una línea de leggings ha renacido como una colección completa de piezas sensuales y brillantes, perfectas para salir a bailar de noche. Los primeros artículos podrán conseguirse a finales de mes en tiendas como Kitson y Neiman Marcus.
Lohan guió al equipo de diseño, seleccionó todas las telas y colores, y se probó ella misma cientos de muestras para asegurarse que lucieran y se sintieran bien.
También está creando dos líneas de bolsos y hay planes para zapatos y cosméticos, dice su socia de negocios, Kristi Kaylor.
Pero si Lohan está tan compuesta, ¿por qué a menudo parece que se estuviera desmoronando?
La prensa se agarra de ella, dice Kaylor, quien habla con Lohan casi a diario. Muchas chicas tropiezan y caen cuando llevan tacones altos, dice. Muchas veinteañeras disfrutan la escena nocturna de Hollywood.
Lohan no parece estar muy interesada en tener profesionales que la ayuden a moldear su imagen estos días. En vez, la actriz prefiere manejar sus propias relaciones públicas … 140 caracteres a la vez. Activa en Twitter, se defiende de los tabloides y convoca a aquéllos que cree intentan derribarla.
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