Una verdadera emergencia vive la población del municipio de El Ayote, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), debido al colapso del sistema de agua potable y a la contaminación de la mitad de los pozos artesanales.
Aunque el sistema de potabilización y distribución de agua apenas fue instalado en 2005, colapsó hace algunas semanas y como resultado ninguno de los más de siete mil habitantes del casco urbano del municipio mencionado tienen acceso a agua potable.
La alternativa ante la crisis de agua eran los pozos artesanales, que en la zona urbana de El Ayote suman 235. Sin embargo, un estudio del Ministerio de Salud en ese municipio determinó a inicios de esta semana que el 50 por ciento de un muestreo de los pozos resultó estar contaminado por el contacto de las aguas subterráneas con las letrinas.
“Con la instalación de la planta de agua se cayó en desuso de los pozos artesanales, pero ahora que hubo este colapso entonces la única alternativa es abastecerse de agua de los pozos. El problema es que los pozos están interconectados con las fosas de las letrinas y la situación de contaminación empeora con las lluvias de invierno”, indicó el técnico de la Asociación de Municipios de Zelaya Central (Amuzec) y asesor de la Alcaldía de El Ayote, Luis Enrique Guzmán.
DOBLE DAÑO
De acuerdo al diagnóstico de la municipalidad, la planta potabilizadora de agua tiene un doble daño, porque una de las dos bombas que trabajan para extraer el agua del río Siquia, que posteriormente es tratada, está dañada y no funciona.
Además del problema en la zona de bombeo, uno de los tres filtros de la planta también colapsó.
“La planta potabilizadora tiene tres filtros. Si uno no funciona, el trabajo de potabilizar no se completa y el agua en realidad no recibe ningún tratamiento. Entonces, una de las dos bombas está mal y uno de los tres filtros colapsó y los otros dos filtros van por el mismo camino, porque tienen la misma edad y características”, explicó Guzmán.
Hasta el momento, la municipalidad recibió una donación de tres mil dólares de parte de la Embajada de Estados Unidos y, además, destinó de su presupuesto interno otros cinco mil dólares para la compra del equipo principal y accesorios de un nuevo filtro para potabilizar el agua.
“Este nuevo filtro llegará al municipio en dos meses, pero además se requiere de más inversión para cambiar el sistema de agua potable en su totalidad, porque la población va creciendo y requiere de los servicios básicos. Además, con la planta que se tenía el servicio no es estable todo el día”, agregó el técnico municipal.
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