Una tragedia sacudió la mañana de ayer a los trabajadores del centro de autolavado, ubicado en el costado Norte del mercado de Ciudad Sandino, al morir electrocutado uno de sus compañeros.
La víctima fue identificada por la Policía como Francisco Daniel Calderón Zeledón, de quince años.
Calderón habitaba en el barrio Vista Hermosa, cerca del colegio Juan Arríen, donde ayer todos los vecinos estaban consternados y referían que era un muchacho buena gente.
K.F., de 17 años, cabizbajo lamentaba la situación en la vela e indicó que eran compañeros de trabajo desde hace un año.
Relató que la desgracia ocurrió a eso de las nueve de la mañana, cuando el joven bajó el interruptor de energía eléctrica.
Dijo que Calderón andaba en short, mojado y en chinelas y que se disponía a engrasar un vehículo y por eso en una de las manos andaba la bomba de engrase que es metálica.
Según otros trabajadores del lugar, el hecho se dio porque el cable de la bomba caía al suelo como polo a tierra.
CONVULSIONÓ
El joven, según los trabajadores, cayó al suelo, convulsionó y se tocaba el pecho.
De inmediato lo llevaron al hospital del lugar que está cerca, pero ya había perdido la vida a pesar que en el traslado todavía se movía, según dijeron otros testigos.
La vela estuvo concurrida, principalmente de gente joven, pues era muy apreciado.
La familia del fallecido pertenece a una Iglesia evangélica y recibieron solidaridad de todas partes.
La vela se realizó a media cuadra de su casa, donde unos vecinos, cuyos hijos crecieron junto con el ahora occiso y se relacionaban como familiares.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 B