BOGOTÁ/EFE/AFP
Juan Manuel Santos, avalado por los golpes a las FARC durante su gestión como ministro de Defensa, se convirtió ayer en presidente electo de Colombia tras arrasar en los comicios con un millón y medio de votos más que los logrados en 2006 por Álvaro Uribe, cuyo legado aspira a profundizar.
Con un 69 por ciento de los votos (casi 9 millones), el candidato del oficialista Partido de la U barrió en 31 de los 32 departamentos del país a su rival, Antanas Mockus, del Partido Verde, quien logró un 27,5 por ciento de los votos.
Santos, el candidato a la Presidencia de Colombia que más sufragios ha logrado en el último medio siglo, se presentó ante los electores como el continuador de las políticas de Uribe, quien mantiene unos niveles de popularidad superiores al 70 por ciento cuando apenas le quedan dos meses para abandonar el cargo, el próximo 7 de agosto.
Y el reciente rescate de tres policías y un militar que llevaban 12 años secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) le dio un espaldarazo definitivo en estas elecciones marcadas por una alta abstención del 55 por ciento.
Como ministro de Defensa de Uribe (2006-2009), Santos ideó y ordenó el operativo en el que fue abatido el número dos de las FARC, Luis Edgar Devia, alias “Raúl Reyes”, en un bombardeo a un campamento de esa guerrilla en Ecuador.
Ese bombardeo contra las FARC en marzo de 2008 causó otros 25 muertos.
Ese ataque llevó a que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, rompiera las relaciones con Colombia y que a Santos se le abriera un proceso judicial en Ecuador en ausencia.
También como titular de Defensa desarrolló la operación “Jaque”, por la que oficiales del Ejército engañaron a las FARC haciéndose pasar por una misión humanitaria y rescataron a 15 rehenes, entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres estadounidenses.
Santos también inició las negociaciones con Estados Unidos del acuerdo militar suscrito en 2009, que permite al Ejército estadounidense usar siete bases en territorio colombiano para la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.
La firma de ese pacto llevó a que Venezuela congelara las relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia por considerar que la presencia de soldados estadounidenses pone en peligro la seguridad regional y, sobre todo, la de su país.
Su etapa como ministro estuvo asimismo marcada por el escándalo de jóvenes asesinados por militares que los presentaron como guerrilleros muertos en combate, en el caso conocido como los “falsos positivos”.
El candidato presidencial independiente Antanas Mockus reconoció este domingo la victoria de su contendor, el oficialista Juan Manuel Santos, y anunció que el Partido Verde ejercerá un “control político justo e independiente” al nuevo gobierno que se instalará el 7 de agosto.
“Quiero felicitar a Santos, su partido y las personas que votaron por él. Le deseo el mejor de los éxitos como gobernante para el bien del país”, dijo Mockus, en un discurso ante sus seguidores luego de que Santos ganó las elecciones.
Con un lápiz y un ejemplar de la Constitución en las manos, Mockus, quien consiguió 27,5 por ciento de los votos, dijo que “apoyaremos lo bueno y nos opondremos a lo malo” del nuevo gobierno de Santos.
Al fijar la posición política que asumirá su partido, Mockus indicó que es una “fuerza independiente con capacidad de argumentar y transformar. Con ellas ejerceremos la función de control político”, explicó.
DIECISIETE MUERTOS
Por otra parte, 11 uniformados y seis rebeldes muertos dejaron los enfrentamientos entre la fuerza pública y grupos ilegales durante el fin de semana en diversas zonas de Colombia, que este domingo celebraba la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, informaron fuentes oficiales.
En el más grave hecho de la jornada electoral, siete policías murieron en una emboscada con explosivos en zona rural del departamento (provincia) de Norte de Santander (fronterizo con Venezuela), revelaron voceros civiles.
También se registró cuatro militares asesinados ayer, uno de ellos en la misma región donde mataron a los policías, otro en el departamento de Antioquia (noroeste) y dos en Meta (centro-este), estos últimos a manos de francotiradores, indicó el comandante del Ejército, general Óscar González.
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