WASHINGTON/AP
- Nadie había visto nada igual (con el debut de Stephen Strasburg), que una primera selección en el draft de peloteros aficionados recibiera una recepción con lleno de estadio, una recepción como de estrella del rock y con elementos adicionales de seguridad en ciudades tan pequeñas como Harrisburg y Rochester.
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La espera casi ha terminado. El serpentinero de 21 años con una bola rápida que casi llega a los 160 kilómetros por hora (100 mph) y cuya curva deja casi congelados a los bateadores está a punto de subir a la lomita en la capital de Estados Unidos.
El serpentinero Stephen Strasburg está listo para debutar la noche del martes con los Nacionales de Washington.
Sin embargo, en el estadio sólo quedan a la venta los lugares en las tribunas de pie, y forma parte de un lleno poco común en Washington.
En tanto, en la Internet hay jugosas ofertas por boletos bien situados para ese partido, y más de 200 solicitudes de medios de prensa han sido enviadas lo que obligó a funcionarios del equipo a transformar una área de comida en un espacio de trabajo para poder recibir a todos los reporteros armados con computadoras portátiles.
Para los Nacionales, el debut en Grandes Ligas de Strasburg se puede resumir en un par de palabras: ¡Al Fin!
“Estoy ansioso por ver esa primera o sus dos primera salidas sin estar de por medio”, indicó el piloto Jim Riggleman. “Sé que la atención no se va a disipar completamente pero la espera de este asunto comenzó desde la elección de jugadores no profesionales del año pasado”, agregó.
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