GUATEMALA/CABLES COMBINADOS
Geólogos guatemaltecos investigaban las causas que originaron el hundimiento de un terreno en el centro de la capital, en medio de las lluvias de la tormenta Agatha, que se tragó una casa de tres pisos y dejó un gigantesco agujero.
El director de Geología de la estatal Coordinadora para la Reducción de Desastres, David Monterroso, quien lleva a cabo las investigaciones, dijo que su primera conjetura es que el terreno sucumbió porque el lugar “puede ser una intersección de colectores” de aguas servidas de la capital.
Aunque Agatha dejó 156 muertos en Guatemala, en el sitio no hubo víctimas, pues la casa estaba sola el fin de semana al momento del hundimiento, que abrió un cráter de 30 metros de profundidad y 20 de diámetro.
Monterroso dijo que el fondo del agujero es irregular, pues continúan los desprendimientos de tierra, los cuales producen ruidos impactantes, debido al eco.
Los geólogos que han examinado el fenómeno aseguran que su forma circular perfecta sugiere la existencia previa de cuevas subterráneas, pero la causa exacta por la que se formó el agujero sigue siendo un misterio.
“Puedo decir lo que no es —aseguró Monterroso—. Y no es una falla geológica, y tampoco el producto de un terremoto. Eso es todo lo que sabemos. Para averiguar más tendremos que bajar”.
Agujeros como el de la capital guatemalteca se forman en lugares en los que el subsuelo es rico en calizas, sales y otras rocas solubles y que por lo tanto se disuelven fácilmente en el agua.
En este caso, se cree que la tormenta tropical Agatha alimentó una corriente subterránea que fue minando y desestabilizando el terreno hasta que se hundió por completo.
- En el año 2007 apareció en la ciudad de Guatemala un cráter similar al formado el sábado.
El Procurador de los Derechos Humanos de Guatemala, Sergio Morales, atribuyó el hundimiento del pasado sábado a una negligencia del municipio, pues dijo que él había recibido denuncias de vecinos que se quejaban de los retumbos que escuchaban en la zona.
El presidente de la asociación de vecinos de la zona del incidente, Augusto López, sospecha que el siniestro fue provocado por las vibraciones que causaba la circulación durante las 24 horas de camiones municipales de basura, que tenían su base en un predio cercano.
[/doap_box][doap_box title=»Sigue el misterio» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
[/doap_box]
FENÓMENO COMÚN
Esta clase de fenómenos es relativamente común en Florida, Texas, Alabama, Missouri, Kentucky, Tennessee y Pennsylvania, según datos facilitados por el Servicio de Vigilancia Geológica de los Estados Unidos. Sin embargo, las dimensiones del agujero de Guatemala son mucho mayores que la media.
Además, mientras que otros agujeros se abren gradualmente, a medida que el subsuelo se va erosionando por la humedad, el de Guatemala pertenece a la categoría más peligrosa, los que se abren de forma súbita y sin previo aviso.
Se conocen casos de agujeros de este tipo que se han tragado súbitamente coches, casas y que han llegado incluso a desecar lagos enteros en cuestión de minutos.
CASO EN FLORIDA
Fue el caso, por ejemplo, del lago Jackson, en Florida, de 16 kilómetros cuadrados y que desapareció sin dejar rastro en septiembre de 1999, tragado por completo por un agujero de 15 metros de profundidad.
FORMADO HACE AÑOS
Según científicos citados por la revista National Geographic, el cráter podría haberse formado durante semanas o tal vez años y las inundaciones causadas por la tormenta tropical Agatha lo pusieron al descubierto.
El geólogo de la Universidad de Kentucky, James Currens, explicó que podría tratarse de una depresión natural que se produjo cuando la tierra se saturó de humedad y de otras partículas que se volvieron muy pesadas para ser sostenidas.
Según Currens, también pudo ocurrir porque el agua expandió una grieta natural en una capa de piedra caliza. A medida que la grieta creció, el material que la cubría comenzó a hundirse hasta que dejó el hueco al descubierto.
El científico de la Universidad de Kentucky añadió que este tipo de agujeros suelen taparse con rocas y escombros, pero que el de Guatemala “es tan grande que requerirá mucho material de relleno”.
Lo misterioso del cráter es que está situado a dos kilómetros de distancia —aunque en el mismo barrio— de otro hueco similar que apareció en la ciudad de Guatemala en 2007.
El que se abrió hace tres años provocó la muerte de tres personas y se tragó varias casas.
En aquel momento se dijo que la causa había sido la lluvia y el flujo de aguas residuales subterráneas.
Según Monterroso, quien investigó el cráter de 2007, aún es muy pronto para saber si el nuevo agujero tuvo el mismo origen.
Según los vecinos del lugar, esta vez los acompañó la fortuna. “Es un milagro que nadie muriera. Los muchachos tuvieron mucha suerte, salieron de la fábrica sobre las seis de la tarde, una hora antes de que la tierra se abriera”, comentó a medios locales de prensa Honora Oliva, que vive a unos metros de donde se formó el cráter.
El alcalde capitalino Álvaro Arzú, en la sesión del Concejo municipal realizada ayer, hizo una posible relación entre el enorme agujero que engulló la vivienda de tres niveles con el colapso del colector que pasa bajo la 11 avenida y 6a. calle “A” en la capital de Guatemala.
“Estamos preocupados por todo ese tema. Son colectores que fueron hechos en la época de Colom Argueta, hace 36 años, y están a 50 ó 60 metros de profundidad. Aquí se vino un torrente de agua que pudo haber hecho algún reventón en ese sector”, afirmó Arzú.
El alcalde Arzú indicó que por medio de una máquina proporcionada por la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) se está analizando el suelo del hundimiento.
“Es una especie de rayos X que mide la profundidad de cualquier falla que exista. Vamos a tener que utilizarla. Conred está a cargo”, señaló el alcalde.
Un grupo geotécnico de Conred elaboró un diagnóstico del hundimiento y recomendó evaluar la existencia de oquedades en todo el sistema de colectores de la ciudad, ya que las condiciones que ocasionaron el problema de la zona podrían repetirse en otros lugares.
Los especialistas del grupo sugieren también realizar un estudio sobre la capacidad del sistema de colectores, especialmente para la evacuación de “agua de tormenta”.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A