Edgard Rodríguez C.
Debatir en torno a los mejores lanzadores latinos de la historia es algo que apasiona a muchos. ¿Juan Marichal o Pedro Martínez? ha sido una discusión sin fin y, lejos de perder fuerza, parece volverse más intensa con el pasar del tiempo, que es justo lo que construye las leyendas.
Y hay más. ¿Dónde ubicar a nuestro Denis Martínez en un ranking de tiradores latinos en el que tendría que estar gente como Luis Tiant, Fernando Valenzuela, Ramón Martínez y muchos otros carabineros que representaron dignamente a nuestra región en el mejor escenario mundial del beisbol? Pero quiero referirme estrictamente a este momento.
¿Quién es el mejor pitcher latino en este instante? Johan Santana es un nombre que provoca impacto al oído y cuya presencia ha sido obligada en los últimos años, pero mientras este zurdo batalla para salir a flote con los Mets, Javier Vázquez luce como un advenedizo en Nueva York y Francisco Liriano se ha trabado en Minnesota.
Eso, unido a su espectacular labor este año, permite a Ubaldo Jiménez, de los Rockies de Colorado, convertirse en el tirador número uno —y no sólo de nuestra zona— en las Mayores. El espigado derecho de 6’4 pies tiene 8-1 y 0.99 en su récord, mientras poncha a 58 en 63.1 entradas y obsequia 23 bases, con 36 hits.
Y no es sólo un lanzador enrachado. Si se considera su rendimiento desde agosto del año pasado, Jiménez tiene 15-4 y 2.14. El año pasado lanzó 25 aperturas seguidas en las que caminó al menos siete entradas en cada una de ellas. Y su gran impacto ha sido el no hitter ante Atlanta el 17 de abril. A Houston lo dejó en un hit el jueves.
Es decir, es un muchacho que no anda con bromas. Su arsenal incluye una recta que alcanza los tres dígitos con cierta frecuencia. Es común verlo a la altura del noveno con disparos de 98 millas. Y a eso le agrega un splitter a 90, más una buena curva y un cambio en progreso, mientras se aprecia su mejoría en el manejo de su localización.
Hace un tiempo alguien dijo que sería el próximo Pedro Martínez y pareció exagerado. Quizá lo sea aún, pero, a diferencia de Pedro, Jiménez está grande y fuerte y eso podría permitirle una carrera más extensa y saludable. Pero eso está por verse todavía.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B