El sector de microfinanzas de Nicaragua está en crisis por falta de fondos, debido a que no ha logrado recuperar los niveles de liquidez que tuvo hasta el 2009.
La restricción de las líneas de crédito externo a las microfinancieras nicaragüenses es consecuencia de la inestabilidad provocada por el movimiento de deudores morosos, conocido como los No Pago.
René Romero, presidente de la Asociación de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), informó a LA PRENSA que todas las microfinancieras pasan por una “crisis muy seria y preocupante”, ya que disponen de un capital que apenas representa el 25 por ciento de la cartera de recursos con que trabajaban hace un año.
En el 2009 las microfinancieras manejaron una cartera de 420 millones de dólares, sin embargo, este 2010 apenas trabajan con 105 millones de dólares para otorgar créditos. Y por ser escasos los recursos, están siendo más cautelosos en la asignación a los clientes.
El presidente de Asomif aseguró que la situación se complica porque no logran que los fondeadores o inversionistas externos les aprueben nuevas líneas de crédito, debido a que el ambiente de negocios en Nicaragua sigue siendo de desconfianza para la inversión.
- El Banco ProCredit reportó la llegada de apenas el 14 por ciento del total de deudores, que fueron protegidos por la Ley Moratoria y debían comprometerse a pagar, tal como estipulaba la polémica ley, cuyo plazo se venció la semana pasada.
Autoridades del banco informaron que estos 1,091 clientes registrados representan 1.92 millones de dólares, de los 8.08 millones de dólares que suma la cartera pendiente de ser recuperada.
Igual que ProCredit, la semana pasada el Banco del Éxito (Banex) y la financiera Fama reportaron baja la llegada de morosos a renegociar.
WENDY ÁLVAREZ HIDALGO
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“Los 70 millones de dólares, que mencionamos en su momento, eran las líneas de crédito que esperábamos recibir este año, no han sido renovados. Salvo algunas instituciones, contadas con los dedos de la mano, han logrado obtener parcialmente algunos préstamos”, aseguró René Romero.
Comentó que hace días “me decía un inversionista: ‘Nicaragua para nosotros los fondeadores internacionales es un punto rojo’; y por tanto no están dispuestos a continuar invirtiendo más en Nicaragua”.
MORA ELEVADA
“Está cerrado el acceso a préstamos internacionales porque la “liquidez está seriamente golpeada. Lamentablemente ésa es la realidad”, afirmó Romero.
Esos indicadores negativos responden a que la mora del total de la cartera, de 105 millones de dólares en créditos, representa el 25 por ciento, es decir 26.25 millones de dólares.
Analizó que aún cuando la mayoría de clientes (75 por ciento) paguen los préstamos normalmente, el hecho de que exista una cartera del 25 por ciento de malos clientes y la inestabilidad que aún se percibe, evitan que el sistema se recupere.
Al arrastre de la crisis económica mundial, que igual provocó el recorte de financiamiento externo y problemas para que muchos clientes honraran sus deudas, se agregó la Ley de Moratoria aprobada en febrero de este año por la Asamblea Nacional, que resultó “un golpe de gracia” para el sector.
A pesar de existir esa ley, Asomif reporta seis mil solicitudes de morosos que solicitaron reestructurar sus deudas, de un total de 10 mil deudores.
Pero de los solicitantes apenas tres mil 500 son sujetos de los beneficios de la ley, el restante no aplica porque cayó en mora después del 30 de junio del 2009, que es el plazo establecido por la legislación para reestructurar los adeudos; o no tiene créditos agropecuario y comercial.
René Romero teme que la iliquidez del sistema aumente, porque además de los préstamos que queden sin recuperar de este grupo de deudores, los préstamos que se reestructuren tardarán en recuperarse porque la ley da entre 4 y 5 años para pagar.
“El efecto de todo esto es que los clientes malos no vuelven a recibir préstamos, pero igual afecta a los buenos clientes, porque al no existir suficiente liquidez, no se dispone de recursos suficientes y eso no permite que podamos ampliar la base de clientes o dar más préstamos a los actuales”, sostuvo.
EVITAR MÁS CONFLICTOS
El empresario quiere ser optimista, espera que en el resto del año las microfinancieras logren recuperarse, aunque para ello es necesario que Nicaragua “conserve la tranquilidad como país y tenga buena gobernabilidad”, para que vuelva a ser atractivo ante los inversionistas financieros.
“Nosotros podemos hacer todas las transformaciones internas, pero si no se cuenta con la liquidez necesaria no vamos a salir del atolladero en que nos encontramos, y para eso necesitamos que los inversionistas internacionales nos abran el acceso de los recursos”, señaló Romero.
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