Los museos de la niñez. La ilustradora de libros infantiles Kveta Pachovskan afirma que los primeros museos que visitan los niños son los álbumes ilustrados de los libros. LA PRENSA/GETTY IMAGES

Una ventana al mundo de la fantasía

a lectura es una herramienta básica de aprendizaje. La expresión de lo que decimos con las palabras y la única vía para tener acceso al conocimiento de personas distantes a nosotros físicamente.

La lectura es una herramienta básica de aprendizaje. La expresión de lo que decimos con las palabras y la única vía para tener acceso al conocimiento de personas distantes a nosotros físicamente.

En los niños la lectura tiene una influencia fundamental, pues incentiva las sinapsis o comunicaciones interneuronales. Cuando nacemos nuestros cerebros traen una cierta cantidad de neuronas que no varía con el decurso de los años, pero la lectura estimula las conexiones entre una neurona y otra. Estas conexiones aumentan las capacidades cognitivas del niño. Por eso la estimulación recibida en los primeros años de vida a través del lenguaje oral y escrito es crucial para desarrollar nuestra capacidad de aprendizaje a edad temprana, ya que las neuronas se comunicarán de forma más rápida y efectiva en la edad adulta.

Josefina Vijil, doctora en Ciencias de la Educación y parte del Centro de Investigaciones y Acción Educativa Social (CIASES) explica que los cuentos son una excelente manera de contribuir al desarrollo intelectual de nuestros hijos desde que son pequeños.

“Entre más temprano se empieza a leer y a escuchar cuentos más fácil es el aprendizaje del lenguaje oral y escrito. En otras palabras, nuestros hijos producen su mayor capital durante sus primeros seis años, y viven de esa renta el resto de su vida”.

Nuestro papel como padres

Los padres estimulan las sinapsis a través de los movimientos corporales, las canciones, las imágenes, el contacto visual y las palabras.

A edades tempranas, los padres deben priorizar los libros con más imágenes que letras e ir variando la proporción en detrimento de las primeras. De esta forma se estimula la imaginación, el vocabulario (ya que al contar cuentos se aprenden nuevas palabras) y la capacidad de comprensión.

Pero el amor por la lectura no es un don que recibimos al nacer, es una práctica que se enseña y se aprende.

Los padres y el medio que rodea a los niños son sus principales promotores. “No hacemos nada con comprarle los libros a los niños si no se los leemos y hacemos copartícipe de la lectura. Es importante promover una interrelación directa a través de la lectura de la historia y su dramatización”.

¿Cómo adaptar el tipo de libro según la edad de nuestros hijos?

1. De 0-2 años: Usar libros plasticados con figuras llamativas y resaltadas.

2. De 3-6 años: Libros coloridos con algunas letras y muchas imágenes. Es recomendable el uso de CD para indicar con un clic el paso de una hoja a la otra y las pegatinas. 3. De 6-7 años: Cuentos sencillos con más palabras que imágenes.

¿ Cómo incentivar el amor de los hijos por la lectura?

La doctora Vijil nos brinda varios consejos para estimular el amor por los libros:

1. Dar el ejemplo. Los padres tienen que leer para incentivar el hábito de la lectura en los niños.

2. A través de los cuentos y las historias los padres deben generar el interés de los niños por los libros.

3. Incentivarlos a escribir cuentos e historias sobre sus experiencias en la escuela y con sus amigos.

4. Alentar al niño para que en vez de comprar un regalo de cumpleaños, escriba un cuento para esa persona especial en su vida.

5. Elegir los libros según el gusto de los niños.

6. Crear un proceso de acompañamiento a través de la lectura de cuentos, relatos y juegos entre padres e hijos.

7. Los padres deben reconocer su rol en la formación intelectual de sus hijos. No basta con ponerlos en la escuela, hay que ser parte activa de su educación.

8. Llevar a nuestros hijos a talleres de lectura, donde puedan intercambiar opiniones e ideas con otros niños.

9. Asistir a presentaciones de libros infantiles y participar en actividades que promuevan la lectura a edad temprana.

10. Comprar libros entretenidos y acorde a la edad de nuestros hijos.

Un espacio dedicado a la lectura

Dibujame un Cuento es una exposición de ilustraciones de cuentos para niños, organizada por la Embajada de España en coordinación con la Alianza Francesa. La inauguración del evento se realizó el pasado siete de mayo.

Según la doctora Vijil ésta es una excelente opción. “Es una gran oportunidad para que los niños aprendan que la lectura no es un proceso monótono y aburrido, sino un proceso activo, donde el canto, el baile, las imágenes y la creatividad tienen cabida”.

Sarah Bolt, parte de la Alianza Francesa, explica que la actividad tiene objetivos bien definidos. “Nosotros queremos que los niños entren en contacto con elementos educativos como los títeres y los libros, así como fomentar el hábito de la lectura y la capacidad de análisis”.

El proyecto incluye diversas actividades educativas como un rincón de lectura, visitas guiadas por la exposición y actividades con el ilustrador invitado.

Además disponen de talleres destinados a incentivar el amor de los niños por el dibujo.

Bolt asegura que éste será muy beneficioso. “A través de las imágenes le abriremos la imaginación a los niños, quienes conocerán la experiencia de tener un libro de verdad en sus manos, tocarlo, olerlo y disfrutar de su magia”.

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