Es curioso, pero buena parte de los jóvenes con los que he tenido contacto, viven añorando la oportunidad de ser firmados y jugar beisbol profesional.
Rommel Mendoza, jardinero de la Costa Caribe, parecía uno de esos jóvenes, hasta que se descubrió lo contrario. Estuvo en la academia de Denis Martínez y luego Kansas City lo firmó. Todo parecía ir bien, hasta que de pronto, empezaron a ocurrir situaciones inesperadas.
En su viaje a Dominicana con los Royals fue despedido por sus familiares en el aeropuerto, subió al avión y cuando la aeronave estaba por despegar, dijo que se sentía mal y pidió ser bajado. Aquí no se sabía, hasta que los oficiales de Kansas llamaron para informar que no había llegado a Santo Domingo.
Los Royals, quienes lo habían firmado a través de Juan López, se cansaron de sus desplantes y lo botaron. El muchacho dijo que deseaba un nuevo chance y los Piratas se lo dieron. Y hasta se le dio un bono por una considerable cantidad, cosa que no es usual cuando se trata de un jugador firmado por segunda vez.
Fue a Dominicana por un mes y regresó de vacaciones, pero luego se tornó un problema volver a montarlo en el avión para su retorno. Después de varios vuelos perdidos, al fin decidió irse, pero ante el asombro de todos, se devolvió cinco horas después, lo que provocó gran malestar entre los Piratas.
Los Piratas lo han colocado en la lista de jugadores restringidos y de acuerdo con René Gayo, ejecutivo de los bucaneros para América Latina, no se ha descartado la posibilidad de demandarlo para que devuelva el bono que se le entregó, una práctica que ya se ha puesto a funcionar en Dominicana.
No sabemos cuál será la posición de las autoridades del beisbol nacional al respecto, pero hay quienes consideran que actitudes de jugadores como las de Mendoza, desprestigian al país porque llevan a creer a los equipos de las Mayores que el jugador nica en general, es irresponsable. Por lo pronto, su carrera profesionalmente se acabó.
No sabemos si Mendoza ha pasado de ser un joven con cierta proyección en el beisbol, a un caso para el psicoanálisis, pero incluso, los propios Piratas mostraron interés en ayudarlo psicológicamente. De lo que no hay dudas, es que este muchacho no ha actuado con honestidad y quizá ni siquiera sabe lo que desea para su vida.
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