Patricia Villa de Sandino y su hija María Lourdes Sandino. LA PRENSA/H.ESQUIVEL

Trucos a la carta

Con muchas las mujeres que han incursionado en el mundo culinario, pero pocas las que han encontrado la llave del éxito en él.

Por Laura Rodríguez Rojas

Con muchas las mujeres que han incursionado en el mundo culinario, pero pocas las que han encontrado la llave del éxito en él.

Doña Haydée Álvarez, Alicia Espinoza, Patricia Villa, María Lourdes Sandino y Rafaela Ruiz son parte de este selecto grupo. Ellas aceptaron compartir sus experiencias y darnos algunos consejos prácticos en esta edición especial de cocina.

EL SAZÓN IDEAL 

Para doña Haydée, copropietaria del restaurante La Cocina de Doña Haydée, lo más difícil a la hora de cocinar ha sido encontrar el sazón para cada comida. “Tener la intuición para encontrar ese punto exacto es muy difícil. Se requiere de práctica y dedicación”.

Doña Haydée confiesa que bregar en el mundo culinario fue difícil, porque al inicio cometió muchos errores. “Recuerdo que una vez quise hacer unos jocotes en miel, pero en vez de hacer la miel primero y hasta después agregarle los jocotes, lo junté todo y lo tapé. Cuando abrí la olla sólo quedaron las semillas flotando”.

Doña Haydée incursionó en el mercado haciendo nacatamales caseros. Inició con una modesta producción de 500 nacatamales semanales y en poco tiempo triplicó la cifra. El secreto de su éxito radicó en unos cuantos pasos. “Para hacer unos buenos nacatamales es importante acomodar los nacatamales con poquita agua. Una vez acomodados se añade el agua hasta taparlos totalmente y se cocinan durante 3 horas. Esto evita que algunos queden crudos”.

PRUEBA Y ERROR

Pero no sólo doña Haydée tiene experiencias para compartir. Su hija Alicia Espinoza Álvarez, copropietaria del restaurante tuvo sus propias vivencias.

“Una vez cociné unos frijoles y me quedaron tan duros que nadie se los pudo comer. Cuando celebré mi primer aniversario de casada preparé un arroz que me quedó tan mal que tuve que usar la olla arrocera. Pero lo peor, recuerdo que me tocó hacer la sangría para una fiesta, pero en vez de azúcar le puse sal. Nadie la pudo probar”.

En su trayectoria como cocinera, Alicia aprendió muchas cosas. “El arte de la cocina consiste en la prueba y el error. Uno aprende practicando y practicando, no hay otra forma. La que nunca se equivoca nunca se convierte en una buena cocinera, porque la experiencia es la mejor escuela”.

Entre los secretos que la han llevado al éxito, Alicia comparte el de los condimentos. “Yo creo que en Nicaragua le ponemos especias a todo y eso es un error. Es importante preservar el sabor natural de las comidas y usar las especias básicas”.

Para Alicia, la cocina es un universo sin final, por eso aconseja especializarnos en determinadas comidas. “Es importante tener nuestros platos estrella. Saber cuál es nuestro fuerte y perfeccionar dos o tres recetas para toda ocasión. Así garantizas que las personas se deleiten con tu plato”.

Finalmente comparte sus truquitos más íntimos a la hora de cocinar. Por ejemplo, si se va a asar una carne nunca se debe voltear varias veces, sino sólo dos veces, para cocinarla 5 minutos de un lado y 5 del otro. Si se va a hacer un pollo asado siempre se tiene que dejar marinando con ajo y naranja agria desde el día anterior y hay que asegurarse que no quede crudo. Para evitar que eso pase se puede cortar en el centro mientras se está cocinando. A la hora de cocer las verduras, es importante hacerlo al vapor para que no pierdan las vitaminas. Por último, si se comete un error cuando se prepara un dulce y queda demasiado empalagoso, se puede neutralizar el exceso de azúcar con un pedazo de queso.

DULCES SECRETOS

El mundo de la repostería también guarda sus propios secretos y experiencias. Secretos que Patricia Villa de Sandino y su hija María Lourdes, dueñas de pastelería La Granja, comparten con Nosotras .


Alicia Espinoza Álvarez.
LA PRENSA/H.ESQUIVEL
Patricia comenzó a cocinar cuando era una niña. “A mí siempre me gustó la cocina. Recuerdo que antes de poner una torta a la mesa la cocinaba varias veces hasta que me quedaba bien. Para que nadie se diera cuenta yo escondía las tortas malas hasta que un día el gato pasó delante de la mesa con un queque que parecía un platillo volador. Pasé una pena tremenda”.

Tras más de 20 años en el mundo de la pastelería, doña Patricia aprendió que existen algunos elementos esenciales para llegar a la cima. “Para ser una buena cocinera todo se tiene que hacer con amor y esfuerzo. El secreto está no en hacer cosas extraordinarias, sino en hacer las cosas extraordinariamente bien”.

Su hija María Lourdes, la chef más joven en Nicaragua, nos da unos tips básicos a la hora de incursionar en la pastelería. Es importante medir los ingredientes y que éstos sean de óptima calidad. Meter las tortas con el horno encendido al menos 15 minutos antes y medir el tiempo de hornear con un reloj.

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