El 5 de diciembre de 1990, en el aeropuerto de Yakarta, Indonesia, Julio Iglesias fue flechado por Cupido. Ahí conoció el amor que le cambiaría su vida: Miranda Rijnsburger, una modelo holandesa que cautivó al intérprete de la canción Por el amor de una mujer.
Para entonces Julio Iglesias le dijo a un amigo: “Esa chiquilla va a ser mi mujer”. Y a como dice otra de sus canciones Como han pasado los años , la pareja está festejando dos décadas de amor.
“Se cumplen veinte años de emociones, de admiración profunda por ella, veinte años de muchas cosas bonitas, veinte años que volvería a repetir ahora mismo Yo tengo mi vida familiar consolidada para siempre con Miranda. No tengo ningún interés por nada más que no sea ser feliz con mi mujer y con mis hijos, en lo que es mi vida emocional”, expresó el cantante y compositor español.
Con Rijnsburger, el intérprete de Baila morena procreó cinco hijos; Miguel, que en septiembre cumplirá 13 años, Rodrigo, de 11 años, las gemelas Victoria y Cristina, que el primero de mayo cumplen 9 años y Guillermo, que cumplirá 3 años el 5 de mayo.
A Iglesias no sólo en el amor le va bien, su trayectoria musical ya suma cuatro décadas, siendo el intérprete latino que más discos ha vendido y según Sony Music uno de los 10 mayores vendedores de discos en toda la historia de la música.
Ha grabado en 14 idiomas, siendo el único artista en recibir el Disco de Diamantes otorgado por el Libro Guinness de los récords en 1983, por haber vendido, en un año, más de 100 millones de discos en 6 idiomas distintos.
BUEN COMIENZO
El año no pudo comenzar mejor para el artista que en febrero de este año fue distinguido con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, concedida por el Gobierno español a personas o entidades que hayan destacado en 2009 en el campo de la creación artística y cultural.
“Me hace mucha ilusión porque viene de mi país, de donde he nacido, de donde me he criado, de mis ancestros, de las raíces de mi vida Y eso es muy emocionante”, dijo el artista que se encuentra de gira por el mundo.
Si tuvieras que elegir una canción que fuera la banda sonora de tu vida, ¿cuál sería?
La vida sigue igual tiene una connotación para mí importante, primero porque a esa canción le debo ser cantante. Con ella aprendí a cantar y definí mi profesión. Ahora cuando la recuerdo siento una emoción muy particular, porque tiene 46 años, y es una canción auténticamente moderna, que habla de la vida, tiene unas palabras intemporales. La canto mucho más emocionado que la cantaba entonces.
¿Supongo que también porque has crecido mucho como cantante?
A estas alturas, he crecido en todos los sentidos (y ríe con ganas). Ahora justamente estoy repasando algunas de las canciones que han sido más importantes en mi vida, modernizando un poco todo.
¿Ése será tu nuevo disco?
Sí, saldrá en noviembre de 2010 en el mundo entero, en francés, en italiano, en portugués, en inglés y, por supuesto, en español. Cinco compilaciones básicas con 135 temas. Guardo la esencia de la canción con las voces originales en el cincuenta por ciento, pero con sonido nuevo. Es la oportunidad que me da la vida de repasarla rápidamente y modernizarla.
Tienes hijos de dos generaciones diferentes. ¿En qué ha cambiado tu forma de ser padre?
No ha cambiado fundamentalmente. Cambia mucho la filosofía de tu vida, pero el final es el mismo: te sientes absolutamente responsable en tu descendencia.
¿Quizá en los hijos de esa primera generación estabas más absorbido por tu carrera y en estos segundos has tenido más tiempo?
No, no tiene nada que ver con el trabajo. Tiene que ver con la relación que surge en la pareja, con la convivencia, pero no tiene nada que ver con los viajes.
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