BARCELONA/AFP
El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el belga Jacques Rogge, elogió ayer a su predecesor, Juan Antonio Samaranch, fallecido el miércoles, como el hombre que hizo de los Juegos Olímpicos la “primera competición deportiva del mundo”.
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“Samaranch cambió todo, hizo de los Juegos lo que son hoy, la primera competición deportiva del mundo”, dijo Rogge en su intervención durante un acto previo a la apertura al público de la capilla ardiente del presidente de honor del COI, en la sede del gobierno regional de Cataluña en Barcelona (noreste).
El presidente del COI fue el primero en tomar la palabra en este acto en el Palau de la Generalitat, en cuya sala San Jorge fue instalado el féretro, rodeado de coronas de flores y cubierto con la bandera olímpica y una rosa, ante una multitud de representantes políticos e institucionales.
El féretro con el cuerpo de Samaranch había llegado sobre las 10:00 locales a la plaza de San Jaume, donde se encuentra la sede del gobierno regional catalán y trasladado al son del himno olímpico hasta la sala donde quedó instalada la capilla ardiente.
“Fue sabio, modificó el propio COI, lo hizo moderno, transparente, representativo y financieramente independiente. También fue innovador, creó el Tribunal de Arbitraje, luchó por la participación femenina, creó la comisión de atletas, la voz de los más importantes en el movimiento (olímpico)”, añadió Rogge, al que Samaranch pasó el testigo al frente del COI en 2001.
“Nos ha dejado una gran herencia, en nombre del COI prometo que la preservaremos”, afirmó el presidente del COI ante un selecto auditorio, en el que se encontraban, además de los familiares de Samaranch, los príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Letizia, o el secretario de Estado español para el Deporte, Jaime Lissavetzky.
“Nos ha dejado un coloso del deporte y del olimpismo moderno, y un español universal”, afirmó el príncipe Felipe, heredero de la Corona española.
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